Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Patrimonio

Así será la mejora que facilitará el acceso al graderío del Teatro Romano de Mérida

El Consorcio de la Ciudad Monumental licita por 158.681,15 euros las obras para mejorar el acceso y la seguridad en el vomitorio I5 y un tramo de la calzada

Zona en la que se va a intervenir para mejorar el acceso.

Zona en la que se va a intervenir para mejorar el acceso. / CONSORCIO

Mérida

El Teatro Romano de Mérida contará con una nueva actuación para mejorar la accesibilidad, la seguridad y la conservación de uno de sus recorridos interiores. El proyecto, redactado por el Consorcio de la Ciudad Monumental, se centra en el vomitorio I5 y en un tramo de la calzada del recinto, una zona integrada en el itinerario accesible del monumento. El contrato para acometer las obras ha salido a licitación pública por 158.681,15 euros, con los impuestos incluidos, y el plazo para su ejecución es de dos meses.

Según lo recogido en la plataforma de contratación estatal, las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 5 de mayo. La intervención contempla la sustitución completa de la pasarela existente, tanto en su estructura como en el pavimento de madera, por un nuevo sistema de lamas de madera tecnológica, más resistente al uso y a la exposición exterior.

También se renovará la pasarela situada sobre la calzada, que el documento técnico describe como en avanzado estado de deterioro, y se colocará una nueva de mayor anchura para facilitar el tránsito de los usuarios. El objetivo es que el acceso al interior del teatro sea "más cómodo y seguro", especialmente en una zona que permite adentrarse en el monumento sin escalones y acceder al graderío tanto durante las visitas turísticas como en los eventos que acoge el recinto.

Iluminación

El proyecto recuerda que el teatro "recibe cada vez más visitantes", por lo que su uso cultural y turístico debe convivir con la protección de los restos arqueológicos. Además de la nueva pasarela, la actuación prevé retirar los actuales pebeteros metálicos y sustituirlos por una tira LED integrada en el rodapié de la estructura. Con esta solución se busca mejorar la iluminación nocturna del recorrido, aumentar la seguridad y reducir el impacto visual en un entorno patrimonial especialmente sensible.

La obra también tiene un componente de conservación. Según el proyecto, las nuevas pasarelas ayudarán a cubrir y proteger zonas de pavimento de opus signinum que se están degradando por el tránsito. La intervención se plantea con criterios de reversibilidad, de modo que los elementos añadidos puedan desmontarse sin afectar a los restos arqueológicos. El ámbito de actuación alcanza una superficie de 150,675 metros cuadrados entre el vomitorio I5 y la calzada.

Tracking Pixel Contents