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Seguridad ciudadana

El narcomenudeo se atrinchera en Mérida: así operan los pisos de droga que vigila la Policía

El Peri, San Lázaro y la avenida de Portugal aparecen en las últimas actuaciones más relevantes de la Comisaría emeritense

Imagen de archivo de una detención practicada por la Policía Nacional.

Imagen de archivo de una detención practicada por la Policía Nacional. / El Periódico Extremadura

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Alberto Manzano Cortés

Alberto Manzano Cortés

Mérida

Las últimas operaciones de la Policía Nacional en Mérida apuntan en la misma dirección: viviendas vigiladas, puntos de venta de droga, consumidores que acuden de forma reiterada a las mismas zonas y dispositivos discretos hasta lograr la autorización judicial para entrar y registrar. La capital extremeña no aparece en estas actuaciones como escenario de una gran criminalidad organizada urbana, pero sí como una ciudad donde el narcomenudeo ha obligado a mantener una presión policial sostenida.

Una de las intervenciones más destacadas se produjo en marzo en la barriada de El Peri. Agentes de la Policía Nacional detuvieron a seis personas, cuatro hombres y dos mujeres de entre 23 y 53 años, acusadas de regentar un punto de venta de drogas en Mérida. Según la información difundida por la Policía Nacional, la investigación fue dirigida por el Grupo de Estupefacientes de Policía Judicial de Mérida, junto con la Brigada de Seguridad Ciudadana, la Unidad de Prevención y Reacción y Medios Aéreos de Badajoz.

Los investigadores habían detectado desde noviembre la presencia habitual de personas drogodependientes en la zona de San Lázaro-El Peri. La venta, según la versión policial, se habría localizado en un piso de la calle Plasencia, que a su vez se abastecía de otra vivienda del mismo entorno. En el registro se intervinieron dosis de sustancia estupefaciente preparadas para la venta, 1.400 euros en efectivo, tres navajas de grandes dimensiones, una carabina de aire comprimido y útiles para la manipulación de droga.

Un vehículo de la Policía Nacional, estacionado en el centro de Mérida.

Un vehículo de la Policía Nacional, estacionado en el centro de Mérida. / Javier Cintas

Apenas un mes después, la Policía Nacional volvió a actuar contra otro punto de venta de drogas. El 23 de abril fueron detenidos un hombre y una mujer, de 37 y 27 años, por su presunta autoría de un delito contra la salud pública. El operativo se centró en la avenida de Portugal después de que la Brigada de Seguridad Ciudadana informara de un "aumento considerable" de personas drogodependientes en la zona.

La investigación permitió localizar el punto exacto y a las personas que presuntamente lo dirigían. Tras la autorización judicial, los agentes registraron el domicilio e intervinieron 13 gramos de cocaína, hachís y útiles para preparar dosis. Al varón le constaba, además, una requisitoria judicial para su ingreso en prisión, que fue decretado por la autoridad judicial tras pasar a disposición.

Una pauta repetida en varios barrios

La secuencia de estas actuaciones muestra una pauta: no se trata solo de aprehender droga, sino de cortar la actividad de pisos o domicilios que, según las investigaciones, generan tránsito continuo de consumidores y alteran la convivencia en barrios concretos de Mérida.

Entre las operaciones recientes figura la detención de una mujer en dos ocasiones en apenas tres días, entre el 17 y el 20 de abril. La Policía Nacional la acusó como presunta autora de detención ilegal de otra mujer y de otros delitos como tráfico de drogas agravado, trato degradante, robo con violencia y/o intimidación, amenazas, estafa, lesiones y falsedad documental.

Imagen de archivo de una operación del Cuerpo Nacional de Policía.

Imagen de archivo de una operación del Cuerpo Nacional de Policía. / Cedida a El Periódico Extremadura

La investigación comenzó cuando una mujer acudió a la Comisaría de Mérida en un "evidente estado de nerviosismo" y relató que había estado retenida contra su voluntad en una vivienda del barrio de San Lázaro. Según la versión policial, la víctima, de 43 años, aseguró haber sufrido "tratos degradantes" y haber sido obligada a preparar dosis de droga que después se vendían a través de una ventana a las personas que acudían al domicilio.

En la vivienda, los agentes intervinieron 70 gramos de hachís, documentación, tarjetas y cartillas bancarias a nombre de terceras personas y útiles para la preparación y venta de sustancias estupefacientes. El caso eleva la gravedad del fenómeno, porque conecta el pequeño tráfico de drogas con presuntas situaciones de violencia, coacción y vulnerabilidad personal.

Seis órdenes de ingreso en prisión

La actividad policial reciente en Mérida no se limita a los delitos contra la salud pública. En marzo, agentes de la Policía Nacional detuvieron en la zona de La Güina a un hombre de 46 años sobre el que pesaban seis órdenes de ingreso en prisión emitidas por juzgados de distintos puntos del país.

El hombre, que contaba con 53 detenciones anteriores, huyó al percatarse de la presencia policial y se refugió en un inmueble cercano. Los agentes establecieron un cordón de seguridad y acabaron deteniéndolo en el interior del domicilio. Según la información policial, era "conocido por su peligrosidad y violencia a la hora de evitar posibles acciones policiales". Tras su arresto, ingresó en prisión.

Esta intervención refuerza otra línea de trabajo de la Comisaría emeritense: la localización de personas reclamadas por la justicia, especialmente cuando existe riesgo de fuga o antecedentes de violencia en actuaciones anteriores.

Cocaína oculta en maquinaria industrial

Aunque la mayoría de las últimas actuaciones en Mérida se mueven en el terreno del tráfico de droga a pequeña escala, la ciudad también ha aparecido vinculada en los últimos meses a una operación de mayor dimensión internacional. La Policía Nacional informó en septiembre de 2025 de la desarticulación de una organización dedicada al tráfico intercontinental de cocaína oculta en maquinaria industrial, en una operación conjunta con Vigilancia Aduanera, la Policía Federal Argentina y la Policía Nacional de Perú.

La investigación permitió intervenir 513 kilos de cocaína ocultos en un doble fondo de una máquina industrial pesada enviada desde Argentina hasta una nave industrial de Mérida. Según la Policía Nacional, las actuaciones contra la organización, asentada en España, Argentina y Perú, se iniciaron en 2024 y desde entonces se habían intervenido 2.600 kilos de cocaína ocultos en distintos tipos de maquinaria industrial.

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