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Bien de Interés Cultural

El granero abandonado de 10.500 toneladas que Adenex y Fondenex quieren salvar como BIC en Mérida

Las entidades defienden el valor histórico, técnico y urbano de un inmueble que formó parte del primer grupo de grandes silos de tránsito proyectados en España

Detalle del estado del edificio, con grafitis visibles en una de sus fachadas.

Detalle del estado del edificio, con grafitis visibles en una de sus fachadas. / El Periódico Extremadura

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Alberto Manzano Cortés

Alberto Manzano Cortés

Mérida

Adenex y Fondenex han pedido a la Junta de Extremadura que retome la protección del silo de Mérida mediante un nuevo expediente para declararlo Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Monumento, por su valor histórico, técnico y urbano.

Detalle del estado del edificio, con grafitis visibles en una de sus fachadas.

Detalle del estado del edificio, con grafitis visibles en una de sus fachadas. / El Periódico Extremadura

El silo de Mérida vuelve así al debate patrimonial. Adenex ha presentado ante la Consejería de Cultura una petición formal para abrir un expediente "nuevo y autónomo", después de que el procedimiento iniciado en 2016 quedara caducado por sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura. Fondenex, el Fondo para la Defensa del Patrimonio Natural y Cultural de Extremadura, ya había remitido el 7 de abril de 2025 a la titular del departamento un informe para solicitar la declaración del edificio como Bien de Interés Cultural.

Pieza clave

Las dos entidades coinciden en que el inmueble no debe verse solo como una antigua infraestructura agrícola, sino como una pieza singular del patrimonio industrial extremeño. Fondenex recuerda que su solicitud cuenta con el apoyo de los cronistas oficiales de Mérida y de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, mientras que Adenex subraya que el edificio es una "pieza clave" del paisaje urbano emeritense.

La memoria del silo está unida a la vida agrícola de la ciudad. En la década de los setenta era habitual ver en la calle Cabo Verde, junto al desaparecido cuartel "Hernán Cortés", largas colas de tractores, carros y camiones cargados de cereal. Aquella comitiva avanzaba hacia la actual calle Laborde, donde el grano era pesado, muestreado y analizado antes de entrar en el granero del Senpa.

Alcalá de Henares y Córdoba

Según la documentación aportada por Fondenex, el silo emeritense formó parte del primer lote de grandes silos de tránsito proyectados en España, junto a los de Alcalá de Henares y Córdoba. Los tres fueron licitados en 1944, concluidos en 1950 y entraron en funcionamiento al año siguiente. A diferencia de otros posteriores, no respondían a un modelo seriado, sino que fueron concebidos como instalaciones singulares, con sistemas de señalización, control a distancia y maquinaria para manipular y seleccionar semillas.

El inmueble cuenta con 5.736 metros cuadrados de superficie construida y, tras su ampliación, alcanzó una capacidad de 10.500 toneladas. Está formado por cinco crujías de celdas cuadrangulares dispuestas en filas longitudinales y elevadas sobre el terreno para evitar humedades y facilitar las maniobras de recepción y evacuación del cereal. Fondenex destaca además la conservación del cuadro de control, desde el que se activaban procesos como la recepción, el trasvase, la desinsectación, la desecación del grano o la aspiración del polvo.

Celdas ventiladas

Uno de sus elementos más singulares son las celdas ventiladas, que permitían airear el cereal sin moverlo cuando se producía un aumento de temperatura por exceso de humedad o por la presencia de insectos. El silo contó también con un laboratorio del Servicio de Inspección del SNT para analizar la calidad del trigo adquirido. Para las entidades solicitantes, estos elementos refuerzan su valor técnico, histórico y documental, más allá de su presencia física en una ciudad marcada por otros patrimonios más visibles.

El edificio ya fue incoado como BIC en 2016, a iniciativa del Ayuntamiento de Mérida y con informes favorables de la Dirección General competente en patrimonio. Aquel expediente contó también con el aval de la Universidad de Extremadura, la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes y la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Badajoz. Adenex sostiene que ese respaldo demuestra que existió un "consenso sólido" sobre su relevancia patrimonial.

Silo de la capital extremeña.

Silo de la capital extremeña. / El Periódico Extremadura

El procedimiento, sin embargo, acabó caducado al superarse el plazo legal sin resolución. Adenex defiende que no decayó por falta de valor cultural, sino por un problema de tramitación, después de que la Abogacía General de la Junta cuestionara la motivación dada a las alegaciones del FEGA, propietario del bien, y de la empresa interesada en su compra. Por eso, Adenex y Fondenex consideran que la Junta debe abrir ahora un nuevo expediente que permita decidir si el silo de Mérida merece la máxima protección patrimonial.

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