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Turismo

Viajar sin maleta ni hotel desde Mérida: escapadas de mañana para volver antes de comer

Alange, Cornalvo, Guareña, Almendralejo, Medellín, el dolmen de Lácara, Montánchez o Alcuéscar son destinos cercanos a la capital extremeña que merecen la pena visitar sin necesidad de organizar una agenda que te dé dolores de cabeza

Dolmen de Lácara.

Dolmen de Lácara. / Turismo Extremadura

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Alberto Manzano Cortés

Alberto Manzano Cortés

Mérida

Mérida tiene tanto que ver que a veces se olvida mirar alrededor. Pero basta salir unos minutos de la ciudad para que aparezca otra Extremadura: pueblos con castillos, balnearios romanos, embalses, dehesas, iglesias, plazas blancas y bares donde todavía se desayuna sin mirar el reloj. Son escapadas perfectas para una mañana en la que se puede salir temprano, caminar, tomar algo, hacer alguna foto y volver a casa antes de comer con la sensación de haber viajado mucho más lejos.

Balneario Alange.

Balneario Alange. / Balneario Alange

Alange

Uno de los destinos más agradecidos es Alange, a poco más de veinte minutos de Mérida. Su balneario, de origen romano, su embalse y el perfil del castillo sobre el cerro convierten el pueblo en una escapada redonda para quienes buscan agua, patrimonio y paisaje en una misma mañana. Es uno de esos lugares donde se puede empezar con un café o zumo, seguir con un paseo junto al pantano y terminar mirando la sierra desde arriba. La propia promoción turística local vincula Alange con agua, historia, naturaleza, escalada y patrimonio, una combinación que explica por qué sigue ganando visitantes.

Vista general de Medellín y el puente.

Vista general de Medellín y el puente. / Ayuntamiento de Medellín.

Medellín

También muy cerca de la capital autonómica está Medellín, una visita casi obligada para quien quiera mezclar historia y una postal poderosa. El teatro romano, el castillo y el puente sobre el Guadiana dan para una mañana intensa y muy productiva, de esas en las que cada parada parece una clase de historia al aire libre. Medellín funciona muy bien como escapada corta porque lo tiene todo concentrado: patrimonio, vistas y una identidad muy marcada.

Embalse del Parque Natural de Cornalvo.

Embalse del Parque Natural de Cornalvo. / Jero Morales

Parque Natural de Cornalvo

Para quienes prefieren naturaleza sin alejarse demasiado, el Parque Natural de Cornalvo es una de las opciones más cómodas. El entorno del embalse forma parte del parque natural y ofrece una muestra de dehesa, suaves relieves y sierras que rompen el paisaje justo lo suficiente para que el paseo tenga encanto. Es una escapada ideal para caminar, respirar y recordar que Mérida tiene a un paso uno de sus grandes pulmones verdes.

Dolmen de Lácara

Dolmen de Lácara / Turismo Extremadura

Dolmen de Lácara

Otra mañana perfecta lleva hasta el Dolmen de Lácara, una joya prehistórica situada en plena dehesa. No es exactamente un pueblo, pero sí una de las visitas más sorprendentes del entorno emeritense. Turismo de Extremadura recuerda que el dolmen fue declarado Monumento Nacional en 1931 y que se levanta junto a la carretera de La Nava de Santiago a Mérida, bajo los restos de un gran túmulo funerario. Es un plan breve, visual y muy potente: caminar unos minutos entre encinas y encontrarse de repente con una construcción milenaria.

Montánchez.

Montánchez. / Charly_Morlock

Montáchez, Guareña, Alcuéscar o Almendralejo

Si la idea es buscar un pueblo tranquilo, Guareña puede ser una opción cómoda para una mañana de paseo, comercio local y bares de siempre. No tiene la monumentalidad de otros destinos, pero funciona como lo que es: una escapada cercana, amable y sin complicaciones, perfecta para cambiar de aire antes de volver a Emerita Augusta. Montáchez, Alcuéscar o Almendralejo del mismo modo son destinos ideales. Porque hay viajes que no necesitan maleta ni hotel.

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