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Contratiempo a la vista

La Feria de Mérida pierde parte de su cielo rojo antes de empezar: el viento destroza decenas de farolillos

La lluvia y las rachas de hasta 39 km/h dejaron numerosos adornos rotos y esparcidos por el centro a pocos días del inicio de las fiestas

Varios farolillos quedaron dañados tras la lluvia y el viento registrados en Mérida.

Varios farolillos quedaron dañados tras la lluvia y el viento registrados en Mérida. / Alberto Manzano

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Alberto Manzano Cortés

Alberto Manzano Cortés

Mérida

Las imágenes lo cuentan todo. Farolillos rojos destrozados sobre el pavimento, otros deformados y algunos reducidos a jirones que permanecieron suspendidos sobre la calle. La lluvia y, sobre todo, el viento dejaron este miércoles, 26 de agosto, su huella en la decoración instalada en el centro de Mérida para anunciar la llegada de la Feria. Una de las estampas más llamativas podía contemplarse en la calle Berzocana, donde las largas hileras de farolillos habían teñido de rojo el cielo de la vía durante los últimos días. Después del cambio de tiempo, decenas acabaron en el suelo o quedaron maltrechos en las alturas. De un vistoso techo festivo a pequeños montones de papel rojo esparcidos por la calle en apenas unas horas.

Restos de varios farolillos aparecen esparcidos por el pavimento tras la lluvia y las rachas de viento del miércoles.

Restos de varios farolillos aparecen esparcidos por el pavimento tras la lluvia y las rachas de viento del miércoles. / Alberto Manzano

Y todo ello todavía en pleno mes de agosto, cuando los paraguas tuvieron que volver a abrirse en la capital extremeña. Los registros de Aemet en Mérida reflejan que durante la jornada cayeron 3,2 litros por metro cuadrado y que el viento alcanzó una racha máxima de 39 kilómetros por hora a las 18.00 horas. A las 19.00 de la tarde se registraron 38 kilómetros por hora y, una hora después, coincidiendo ya con la lluvia, las rachas llegaban a los 37. Agua y viento formaron una mala combinación para unos adornos ligeros y frágiles que llevaban días colgados sobre las calles. Unos aguantaron en lo alto, mientras otros quedaron rotos o terminaron directamente sobre los adoquines.

Restos de varios farolillos aparecen esparcidos por el pavimento tras la lluvia y las rachas de viento del miércoles.

Algunos adornos quedaron rotos y colgando sobre las calles del centro después del episodio de viento y lluvia. / Alberto Manzano

Una feria sin farolillos es como un jardín sin flores

El destrozo se produce, además, a las puertas de la Feria y Fiestas de Mérida 2026, que arrancará el próximo martes 1 de septiembre y se prolongará hasta el domingo 6. El encendido oficial está previsto para las 21.30 horas de la primera jornada y los tradicionales fuegos artificiales pondrán el cierre a las celebraciones en la medianoche del domingo. Hasta entonces, la ciudad continuará vistiéndose para una de sus grandes citas del año y habrá que recuperar parte de esa decoración que el mal tiempo se llevó por delante. Porque una feria sin farolillos es como un jardín sin flores, y el viento se encargó esta vez de romper antes de tiempo parte de ese característico cielo rojo que anuncia que las fiestas ya están a la vuelta de la esquina.

Varios farolillos quedaron dañados tras la lluvia y el viento registrados en Mérida.

Varios farolillos quedaron dañados tras la lluvia y el viento registrados en Mérida. / Alberto Manzano

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