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Entrevista | María Victoria Fernández-Trejo Rosado Ganadera

«Siento que estoy haciendo todo lo que puedo por visibilizar a los jóvenes en la ganadería»

María Victoria Fernández-Trejo Rosado

María Victoria Fernández-Trejo Rosado / Juan José Ventura

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Ainhoa Miguel

Cáceres

Aunque tenía pensado dedicarse al mundo de la comunicación es una de las jóvenes ganaderas extremeñas más formadas y con mayor proyección. A sus 28 años gestiona una explotación de 100 vacas y visibiliza su profesión en la pequeña pantalla. Tenía claro su amor por el campo, por sus animales y por la Sierra de San Pedro.

¿Cómo se vinculó a la ganadería?

Estudié Periodismo en Salamanca y después me fui a Madrid porque siempre me ha gustado mucho el cine. Estudié el grado de Guión y estaba con Postproducción y Montaje pero empezó la pandemia y volví a casa. Siempre estaba muy ligada al campo por mi familia y cuando vivía en Madrid me escapaba los fines de semana porque tenía necesidad de estar en el campo. Aunque mientras estaba en Madrid sacándome el grado también estaba haciendo el curso de incorporación a la empresa agraria.

¿De dónde le viene su amor por el campo?

La ganadería estaba ahí y yo nunca había cerrado esa puerta. Cuando estaba viviendo en Madrid no lo veía nada claro y esa vida urbana no me convencía, el estar tan lejos del campo, de mis animales, de los caballos. Me gusta mucho mi tierra. Mi hermana también vivía en Madrid y mi padre decía que si estábamos las dos fuera lo iba a vender todo.

¿Qué fue lo más difícil de ese proceso de aprendizaje?

Aunque lo habías visto de siempre no es lo mismo que ponerte de lleno a ello. Mi padre siempre nos llevaba a todos los sitios, o nos enseñaba muchas cosas, pero cuando ya te enganchas de verdad empiezas a aprender todo. He tenido mucha suerte al tener siempre un mentor detrás, a mi padre, y además aprender de los trabajadores. Era como unas prácticas continuas y no se me ha hecho difícil porque todos te ayudan. Parece mentira pero este mundo es muy cooperativo y todo el mundo te quiere ayudar. Están todos muy motivados en que aprendas porque hay muy poca gente joven. Te ven con mucha ternura y se nota que la gente mayor quiere ya un relevo.

Regenta una explotación con 100 vacas ¿Se ha sentido discriminada como mujer?

Han cambiado mucho las cosas y es verdad que tienes que demostrar más. Conmigo se han quedado alucinados cuando me veían levantar sacos. O que piensen que te dan miedo las vacas o que te da miedo perderte por la sierra. Los mayores alucinan porque no están acostumbrados. Siempre te encuentras alguna manzana podrida en la bolsa pero por norma general lo que más siento es que se quedan alucinados. No deja de ser un poco exótico por la educación que han recibido. He de decir que ha habido muchos hombres maravillosos que me han ayudado a formarme, y sin ellos no sabría ni la mitad de lo que se. Igualmente hay otras mujeres que me han ayudado, enseñado e inspirado a crecer como María Eugenia en Copreca o María José en Invet.

¿Qué responsabilidades tiene a sus 28 años?

Soy vicepresidenta de Copreca, presidenta del Comité de Jóvenes Cooperativistas en Cooperativas Agroalimentarias y estoy de suplente en IGP Carne de Vacuno de Extremadura. También trabajo como periodista en la revista ganadera RumiNews y salgo en El campo es Vida de Canal Extremadura.

¿Qué le dice la gente cuando la reconocen de la televisión?

No soy consciente porque grabo y me olvido y la verdad es que la gente es muy buena. Me dan abrazos y todo. Siento que estoy haciendo todo lo que puedo por visibilizar a los jóvenes en la ganadería y me siento bastante completa. Hay días que parece que no tienen fin o que necesitas 48 horas para poder sentarme un rato y parar.

¿Qué le aconsejaría a los jóvenes agricultores extremeños?

Deben saber que hay mucha gente que quiere ayudar y que no tengan miedo. El hecho de ser mujer no es una barrera. Es importante que tengan mentoría porque hay muchos trámites complicados a nivel burocrático. Deben estar al día en todo y no pueden dejar de aprender porque cambia la sanidad, la legislación, la manera de producir, el bienestar animal y evoluciona continuamente. El campo no es solo un trabajo, es un estilo de vida.

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