La Navidad está asociado a muchos conceptos, la mayoría sin el significado religioso de la fiesta original. Para comer, los turrones, el roscón de Reyes, las galletas de jengibre... En cuanto a decoración, las luces, los adornos rojos y dorados, los mercadillos navideños... Y en relación al tiempo, el frío y la nieve.

Los paisajes nevados son muy típicos de estas fechas, pero en España no nieva en todo el territorio. De hecho, más allá de unos cuantos copos sueltos, en la mayoría de los lugares solo han visto las grandes nevadas por televisión o en la gran pantalla.

Por eso, es muy típico en diciembre o enero hacer a una escapada a algunos de estos pueblecitos de cuento. Las excusas para decidirse a hacer este tipo de viaje rural son muchas y son todas válidas. Lo difícil es elegir el destino ideal. A continuación recopilamos cinco que por seguro no decepcionarán.

Benasque (Huesca)

Benasque, en Huesca. Shutterstock

Está situado en el corazón de los Pirineos, a 143 kilómetro de la capital de la provincia. Según el último censo, su población apenas rebasa los dos mil habitantes. Y, además de por sus preciosos paisajes nevados, es conocido por ser el lugar de encuentro del catalán, del aragonés y del gascón y hablarse un habla de transición llamado benasqués o patués.

Piloña (Asturias)

Piloña, en Asturias. Shutterstock

Piloña está situado en la zona oriental de Asturias. Para visitarlo, sobre todo en invierno, lo ideal es coger el coche, ya que en transporte público resulta complicado llegar y la frecuencia es más bien escasa. Se encuentra a unos 55 minutos de Oviedo y a poco más de una hora de Gijón.

Aranjuez (Madrid)

Aranjuez, en Madrid. Shutterstock

La vista nevada del Palacio Real de Aranjuez es una de las más bonitas que se pueden encontrar en invierno en toda la Comunidad de Madrid. Y además del paisaje navideño, hay muchas cosas navideñas que se pueden hacer en la localidad. Las luces y el mercadillo son algunos de los atractivos que se prolongarán hasta el 7 de enero.

Burguete (Navarra)

Burguete, en Navarra. Shutterstock

Burguete es esencia pura del Pirineo en Navarra, su territorio "más malditamente salvaje". Así lo describió el propio Ernest Hemingway. En su origen, el pueblo nació al calor del Camino de Santiago para ser lugar de descanso de los peregrinos y hoy en día es Bien de Interés Cultural. Sus casas señoriales bien merecen un paseo.

Sanabria (Zamora)

Sanabria, en Zamora. Shutterstock

El lago de Sanabria nevado es un gran atractivo turístico, uno de los principales de Zamora en invierno. Es el más grande de España de entre los que tienen origen glaciar y está cobijado entre las sierras Secundera y Cabrera Baja. Reservar alguna de las casas rurales de la zona es siempre una apuesta segura.