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Educación

Carmen Paramio y Violeta García, dos alumnas de 10

Estas dos jóvenes estudiantes han sido galardonadas con los Premios Extraordinarios de Educación Primaria del curso 2024-2025 que organiza la Junta de Extremadura por estar entre los diez mejores expedientes académicos de toda la región

Ocupan el primer y noveno puesto, respectivamente

Carmen (izquierda) y Violeta (derecha), dos alumnas de 10.

Carmen (izquierda) y Violeta (derecha), dos alumnas de 10. / ANDRÉS RODRÍGUEZ

Badajoz

El futuro está en buenas manos. Sobre todo, si cuenta con mentes como las de las pacenses Carmen Paramio Gordillo, del colegio Las Vaguadas, y Violeta García González, del colegio Arias Montano. Ambas han sido galardonadas con los Premios Extraordinarios de Educación Primaria del curso 2024-2025 que organiza la Junta de Extremadura por estar entre los diez mejores expedientes académicos de toda la región.

Para poder optar a esta distinción, los alumnos deben cerrar esta etapa educativa con una nota media igual o superior a un 9. En esta edición, han sido 280 alumnos los que han participado y solo los diez primeros serían reconocidos. Pues Carmen Paramio, con una nota media de 10 en todas las asignaturas desde primero a sexto, ostenta el primer puesto del ránking, y Violeta García, con un 9,96, ocupa la novena posición.

Sus propios profesores fueron quiénes las propusieron para que formaran parte del proceso de selección. No solo por su más que sobresaliente rendimiento académico, también por la constancia, esfuerzo, capacidad y talento que demuestran en su día a día.

Altas capacidades

Carmen Paramio admite que desde bien pequeña ya era «una de las listas de la clase». Y quedó demostrado cuando tuvo que saltarse un curso debido a su alto nivel de inteligencia. El propio centro fusionó las asignaturas de cuarto y quinto para que la alumna avanzara hacia sexto de primaria un año antes del que le tocaba. ¿La razón de ello? Le detectaron altas capacidades. «Fue mi profesora Marina la primera en darse cuenta. Para comprobarlo, la orientadora del colegio me realizó una serie de pruebas mentales durante varias semanas y el resultado salió positivo. Saltarse un curso es un paso enorme, pero no tuve miedo a la hora de hacerlo. Gracias a ello he podido aprender más y hacer nuevos amigos», señala Paramio.

No obstante, un simple diagnóstico no consigue tal hazaña. El verdadero fuerte de esta pacense es la dedicación y la responsabilidad. No tiene un método de estudio claro y «tampoco me considero una persona muy empollona», pero nunca deja una tarea sin entregar ni nada por entender. «Tengo autonomía y estudio sola. Pero cuando no entiendo, pregunto. Hay que partir de ahí. No perdemos nada por preguntar. Se me quedan bastante bien los conceptos, pero me suelo leer el tema para repasar lo que no he entendido del todo e intentar darle un sentido en mi cabeza», explica la alumna.

Su familia la define como «una persona ambiciosa». Y es que Carmen Paramio tiene ambición por aprender. Su tiempo libre lo dedica a la música y al deporte. Juega al fútbol y, desde hace cuatro años, pasa las tardes en el conservatorio aprendiendo a tocar el oboe. Tras superar la categoría elemental, ahora pasará a la de primero profesional. «El conservatorio es como otro colegio para mí. Tengo que estudiar y trabajar el doble, pero no me arrepiento de haber entrado. De hecho, parte de mis altas capacidades yo creo que se ha surgido gracias a la música. La similitud y relación que guarda con los cálculos matemáticos ha hecho que comprenda de mejor manera ambos ámbitos», señala Paramio.

Alumna ideal

Desde el colegio Arias Montano definen a Violeta García como «la candidata perfecta». Su tutor, Fernando Astillero, afirma que nunca había querido tomar partido en premios ni reconocimientos de esta índole, pero en esta ocasión no ha podido mantenerse alejado. «Fui yo quien propuso a Violeta. Es el tipo de alumna idónea para este premio. Por su capacidad, actitud, humildad y constancia. Cuando la ves levantar la mano en clase sabes que algo grande se avecina. Incluso ha llegado a corregirme a mí en ciertas ocasiones», explica el profesor Fernando Astillero.

Al igual que Paramio, García quita mérito a este logro «Es un orgullo y una recompensa por los años de trabajo, claro que sí. Pero no tiene una gran importancia. Es más, yo ni siquiera sabía que estos premios existían hasta hace muy poco. Yo no he estudiado para llevarme un premio, yo he estudiado y trabajado para curtirme y aprender y porque me gusta lo que hago», comenta la alumna.

Su mayor virtud es la organización y la autonomía. «Mi método de estudio se basa en varias cosas: estar atenta en clase, estudiar a diario, no dejar nada para el último día y la más importante, hacer un horario y planificarme todas las cosas que hago», explica Violeta García. El mismo lunes ya sabe que va a hacer cada día de la semana, a qué hora y el tiempo que debe dedicarle.

También destaca por su esfuerzo y afán de superación. La alumna lo achaca a las actividades lúdicas que lleva a cabo en sus ‘ratos libres’: la escalada, deporte en el que actualmente es la subcampeona de Extremadura en su categoría, y la música. «Creo que las ganas de superarme cada vez más que me da la escalada las he traspasado a mis estudios. También toco la guitarra diariamente, por lo que no tuve problema para acostumbrarme a la rutina escolar y el trabajo diario» , comenta García.

Ninguna se atreve a hablar de futuro, que seguro es prometedor. Ahora están centradas en el nuevo reto que les avecina, la secundaria.

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