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«Cuando los extremeños hablamos de política allí, no nos interesa profundizar»

 

«Cuando los extremeños hablamos de política allí, no nos interesa profundizar» - R.C.

RODRIGO CABEZAS
11/11/2019

Benito Herrera Rama (Almendralejo, 1948), es un almendralejense que por cuestiones laborales tuvo que emigrar hace muchos años, primero a Madrid, y después a Barcelona. Reside en la ciudad condal desde hace 33 años y conoce como la palma de su mano cómo es la vida política y social de Cataluña. Su vida laboral estuvo ligada a la Seat, empresa en la que fue jefe de seguridad en la sede central de Madrid durante muchos años. Sin embargo, hace 33 años, esa sede central se trasladó a Barcelona y allí echó raíces Benito. Padre de tres hijos que han nacido, curiosamente, en sus tres lugares de vida: Almendralejo, Madrid y Barcelona. Él es un extremeño al que le encanta venir a casa en cuanto puede y que se presta a contarnos cómo es la realidad, el día a día en la vida de un almendralejense que reside en Cataluña.

--¿Cómo puede definir la convivencia hoy día de un extremeño en Cataluña?

--Pues muy normal. Lo que existe realmente es una fractura por el problema político. Ahí, Cataluña está muy dividida y yo creo que más del 50% está en contra del separatismo. Pero hay mucho apoyo por detrás y han aprovechado las circunstancias de un gobierno en funciones.

-- ¿Le es incómodo vivir allí?

Para nada. Lo que se ve en televisión no es tan real cómo lo que se vive a pie de calle. Las barricadas son actuaciones que están muy organizadas y localizadas en puntos estratégicos como la sede de la Delegación del Gobierno o de la Policía Nacional. También es cierto que, aunque esa no sea la realidad a pie de calle, sí es una realidad televisiva que le está haciendo muchísimo daño a Cataluña. Pero incómodo en el día a día no te sientes. Si acaso, lo incómodo es estar rodeado de esteladas en los balcones.

--Usted ha tenido problemas con las banderitas....

Sí, cierto. Recientemente, la tuve con un vecino porque el pasado 12 de octubre puse una bandera de España en mi balcón y él respondió con una estelada que colgaba hasta mi terraza. Tuve que hablar con él y, afortunadamente, nos entendimos. Ahí percibí que no es un problema de convivencia, sino de ideas políticas. Me ha pasado con la bandera del Real Madrid. Yo soy muy madridista y cuelgo la bandera del equipo cuando juega en Champions. Otro vecino de enfrente, cada vez que pierde el Madrid, me cuelga la bandera del equipo que le ha ganado. El tío se está gastando una pasta importante (risas).

--La fractura política, ¿afecta también al ciudadano que prefiere estar al margen?

--El que no quiere saber nada, pasa olímpicamente del tema. Realmente, todo está movido por las dos asociaciones que promueven la educación en Cataluña desde la base. Pienso que a los estudiantes se les adoctrina.

--Y entre los extremeños, ¿hablan de todo esto?

--Tenemos encuentros en muchas ocasiones, incluso entre almendralejenses. La verdad es que hay algunos que están muy catalanizados y eso me sorprende, pero ninguno de nosotros olvida sus raíces verdaderas. Cuando hablamos de todo esto, a niveles políticos, lo hacemos de manera muy superficial, sin profundizar en exceso. Quizá, sabemos que no nos interesa porque existe mucha sensibilidad sobre el tema.

--¿Se maneja en catalán?

--Habló perfectamente el catalán, pero solo cuando me obligan a hacerlo como en la Generalitat.

--¿Vio lo que pasó en la sala de prensa del Extremadura, cuando pidieron a los periodistas catalanes que preguntasen en español?

--Sí, y dejar claro que habíamos pactado la entrevista antes de eso. A ver si nos van a llamar oportunistas. Lo que pasó es algo que se ve venir. Hay que respetar la lengua catalana porque para ellos es su lengua materna. El problema es que los periodistas catalanes ya vienen en muchas ocasiones aleccionados para imponer su idioma. De todos modos, cuando vayáis a Girona, no vais a tener ningún problema.

--¿Alguna recomendación al extremeño vaya a vivir a Cataluña?

--Nada. Que tenga paciencia. El problema es cada vez más grande, pero la actitud del Gobierno ante las manifestaciones vandálicas y esas reacciones de la policía repletas de paciencia le hacen daño al separatismo. Creo que las elecciones van a aclarar un poco más todo este panorama, al menos ese el deseo de muchos que piensan como yo.