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la atalaya

Agua (y IV)

 

Fernando Valdés Fernando Valdés
14/10/2019

Pues resulta que el baño excavado en el Palacio Episcopal de Córdoba, edificado sobre el antiguo alcázar árabe, fue, ni más ni menos, la instalación sanitaria donde el propio califa hacía las abluciones menores –limpieza de pies, antebrazos, manos, cabeza, cara y boca– antes de entrar en la mezquita a rezar. El ‘hammam’ donde se limpiaba en profundidad el cuerpo estaba en otro lugar de aquella enorme extensión ocupada por la sede del poder de los omeyas. Era preciso un lavado superficial para que el monarca pudiera entrar impoluto en la sala de oración. O, mejor dicho, en el pasadizo conducente, volado sobre la calle inmediata, a su interior. De eso puede deducirse que esa especie de puente cubierto –el ‘sabbat’– se consideraba parte de la mezquita desde el punto de vista legal.

Todo esto lo cuento porque el califato cordobés fue excepcional en muchosaspectos y, de modo muy especial, en sus edificios. Nadie más que un omeya podía permitirse el lujo de un paso elevado para acceder al oratorio. Los reyes de las taifas imitaron muchos aspectos de los usos califales, pero a tanto no se atrevieron. Lo que no quita para que, al entrar en sus mezquitas, hubieran de hacer las correspondientes abluciones. Pero ¿dónde están los baños de la Aljafería de Zaragoza (siglo XI) y, sobre todo, los del alcázar de nuestra alcazaba? En algún lugar debían los monarcas de Batalyaws realizar su aseo ritual. Y, por analogía, el ‘hammam’ correspondiente no podía estar muy lejos del oratorio. Supongamos que existe, pero aún no se ha descubierto, y en algún momento aparecerá. No podía estar muy alejado de la mezquita privada.

¿Y cómo se conducía el agua allí? ¿Hubo algún aljibe para agua limpia que no hayamos descubierto? ¿Es un baño taifa eso que se dice en el área de lapuerta del Alpendiz? En línea recta hay muy poca distancia al sitio de la mezquita privada, pero faltan al menos dos de las estancias que caracterizan a ese tipo de instalación. No vayan a pensar que el asunto del agua en la acrópolis de Badajoz y en el espacio de lo que fue Batalyaws es un problema menor en la historia de la ciudad. Conviene buscar una respuesta a ciertas preguntas si queremos ser serios en la investigación.

*Arqueólogo