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CONCLUIDAS LAS OBRAS para adaptar LAs INSTALACIONES PARA QUE PUEDA operar EL ESCUADRÓN 233 DEL ALA 23

La base aérea ya ha sido adecuada para operar con drones Predator B

Llegarán dos aeronaves con sus sistemas de control en noviembre y dos a mediados del 2020. Diez tripulaciones formadas por un piloto y un operador de sensores se han formado en EEUU

 

Hangar para los Predator B, en la Base Aérea de Talavera. - EL PERIÓDICO

Modelo de Predator similar a los que llegarán a la base de Badajoz. - ARCHIVO EFE

F. LEÓN badajoz@extremadura.elperiodico.com BADAJOZ
06/08/2019

La Base Aérea de Talavera la Real ya está en condiciones de recibir los aviones de tripulación remota desde tierra del sistema de armas con cuatro drones del tipo Predator B y sus respectivas tripulaciones, que conformarán el Escuadrón 233 del 23. El Ejército del Aire mantiene «la previsión de recibir a finales de este año las dos primeras aeronaves Predator B y dos sistemas de control de tierra (CGS) en la Base Aérea de Talavera la Real, en Badajoz», según confirmaron desde su Oficina de Comunicación a este diario.

Dichas fuentes indicaron que «aunque aún se está definiendo la recepción de las aeronaves, probablemente se realice en el mes de noviembre, pudiendo estar operativas para la entrada del nuevo año». Además, otros dos RPAS «junto con otro sistema de control de tierra llegarán a mediados del 2020».

Además, señaló la Oficina de Comunicación el Ejército del Aire, «ya está terminada por completo» la adecuación de las instalaciones de la base aérea, tanto las obras físicas como la adaptación tecnológica y de las dependencias necesarias «para poder operar con el nuevo sistema de armas».

La base aérea ya está en condiciones, por tanto, para recibir los dos primeros Predator B, que actuarán «principalmente, desde el 233 Escuadrón del Ala 23» y dispondrá de una base secundaria en el aeródromo militar de Lanzarote, en las Islas Canarias.

INSTALACIONES. TRIPULACIONES / Ya se han acometido distintos trabajos, tanto en los hangares en los que se instalarán las aeronaves, como en las instalaciones control, que serán «fundamentales para la captura, almacenamiento y diseminación de la información» obtenida.

Asimismo, se ha trabajado, igualmente, desde hace meses ya, en la formación de las tripulaciones responsables de la operatividad de las aeronaves.

En este sentido, diez tripulaciones, conformadas por un piloto y por un operador de sensores, «han viajado, sucesivamente, a Estados Unidos, el país donde se fabrican los Predator B, para terminar su formación RPAS MALW».

Cabe recordar que en abril pasado se declaró desierto el concurso de adjudicación para la construcción de un hangar para las nuevas aeronaves, edificios anexos para diferentes funcionalidades y otras instalaciones, convocado por el Ejército del Aire con un presupuesto de licitación de 5,7 millones de euros, por lo que se decidió construir una estructura provisional, como confirmó entonces la Oficina de Comunicación.

VIGILANCIA / Los drones Predator B del nuevo sistema de armas, que convivirán con los aviones F-5 como escuadrón del Ala 23 de Caza y Ataque, tendrán su base central en la de Talavera la Real.

El jefe de la base, Francisco Javier Vidal, manifestó tras el acto de su toma de posesión que «vamos a desarrollar aquí un nuevo concepto, vamos a intentar ser referencia para España y Europa en este tipo de tecnología».

La «drones de largo alcance MQ-9 Predator B», como se denominan en terminología técnica, realizarán tareas de vigilancia y de reconocimiento en zonas estratégicas -estrecho de Gibraltar, norte de África, el Mediterráneo-- para la inteligencia nacional, además de dar apoyo en operaciones del Ministerio de Interior, e intervenir en misiones de evaluación de daños y de apoyo en rescates de personal, en situaciones de crisis, prevención de incendios o lucha contra el crimen organizado y el terrorismo.

Con 11 metros de longitud y 20 de envergadura, los Predator pueden alcanzar una velocidad de 444 kilómetros por hora, con un techo de vuelo de 15.000 metros de altura y una autonomía de 27 horas, sin ser advertido desde tierra, a diferencia de otros drones más pequeños de los que dispone el Ejército del Aire, este avión de control remoto puede operar vía satélite.