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EL JUICIO, CON JURADO, SE CELEBRARÁ DEL 26 AL 30 DE OCTUBRE EN LA AUDIENCIA DE BADAJOZ

Juzgan a una mujer por matar a un hombre tras mantener sexo

La Fiscalía pide 15 años por homicidio y 5 por robo con violencia, ambos con agravantes. Dice en su informe que estranguló a la víctima cuando estaba dormida y drogada. La acusada se puso «sobre su espalda y le apretó el cuello a la par que oprimía su rostro contra el colchón»

 

Imagen de la Audiencia de Badajoz, lugar donde se celebrará el juicio. - SANTI GARCÍA

F. LEÓN

Badajoz
30/09/2020

La Fiscalía de Badajoz, en el procedimiento de Tribunal del Jurado derivado de las Diligencias Previas número 669/2018 del Juzgado de Instrucción 4 de Badajoz, acusa a la mujer I. D. C., mayor de edad y con antecedentes por robo con violencia y lesiones --de cuya ejecutoria disfrutaba de la suspensión de ejecución de la pena por cinco años-- , de los supuestos delitos de homicidio --con la agravante de abuso de superioridad-- y robo con intimidación --con la agravante de reincidencia--, ocurridos entre las 4.00 y las 15.00 horas del 2 de mayo de 2018, en la ciudad de Badajoz, y en el transcurso de los mismos murió A. O. M. por estrangulamiento mientras dormía bajo los efectos de diversas drogas, y tras haber mantenido relaciones sexuales convenidas. Por estos hechos, el Ministerio Público solicita 20 años de prisión --15 por el delito de homicidio y 5 por el de robo--, según consta en el escrito de solicitud de apertura de juicio oral y de conclusiones provisionales.

La mujer, según el relato de los hechos que presenta el fiscal, accedió hacia las 04.00 horas del día de autos. en compañía de A. O. M. al domicilio «sito en una céntrica calle de Badajoz, donde uno de sus moradores, amigo de aquel, le había acogido y permitido alojarse, siéndoles franqueado el acceso por el otro inquilino, ‘M’». Añade que «ella se quedó inicialmente dormida en el sofá del salón durante el tiempo en que él se ausentó para adquirir tabaco, según manifestó».

Al regreso de éste, «una dos horas después», la pareja se introdujo en la habitación de él, «donde convinieron mantener relaciones sexuales». Y «desde entonces, la mujer fue la única persona que se mantuvo dentro de la habitación. en todo momento, junto a ‘A’ -la víctima--, incluso hasta horas después de su fallecimiento», añade dicho relato.

El escrito recoge también que «luego de mantener las relaciones íntimas pactadas, y mientras ‘A’ yacía boca abajo en la cama, adormecido y aletargado además por el previo consumo de drogas tóxicas (cocaína y heroína) que mezcló con medicamentos (alprazolam, olanzapina y temazepam), ‘I’, que es de fuerte complexión física, desde detrás y situándose sobre la espalda de ‘A’ le apretó violentamente en el cuello a la par que oprimía su rostro contra el colchón, consiguiendo así darle muerte por asfixia, mediante el mecanismo conjunto de estrangulamiento y de sofocación --al obstruir los orificios respiratorios de la víctima--».

Continúa el reato diciendo que «en esas circunstancias y estado, las posibilidades de defenderse de ‘A’ estaban considerablemente disminuidas». Y que el momento de la muerte fue situado «pericialmente, en torno a las 10.00 horas» de la fecha indicada.

Al abandonar la mujer la vivienda, «hacia las 15.00 horas, el hombre llevaba ya varias horas muerto» y «antes de marchar, I. D. C. manifestó a ‘M’ que había dejado una nota manuscrita para ‘A’».

Los moradores del piso «-ajenos a estos hechos-, no se apercibieron del fallecimiento de ‘A’ hasta las 18.30 horas», y «el cadáver fue hallado tumbado en la cama en posición decúbito prono, con el brazo izquierdo por debajo de la cabeza y el derecho en un gesto de taparse parcialmente la cara, con un sangrado por la boca», recoge el informe.

Según las pruebas periciales, el cadáver presentaba en las uñas de algunos dedos restos de ADN «solo de una mujer, plenamente compatible en el perfil genético de I. D. C». Días después, ella se ausentó de Badajoz, no siendo localizada hasta el 20 de diciembre de 2018, que fue detenida en el centro de acogida temporal en Cáceres.

Según el extracto de su cuenta, A. O. M. había sacado de un cajero la tarde anterior 120 y 50 euros, dejando un saldo de 1,44. Además, había recibido de su madre el mismo día otros 50, pero entre sus pertenencias no había dinero, encontrándose en la citada habitación -que solo ocuparon la mujer y la víctima- una nota manuscrita «cuya autoría ha admitido ‘I’, en la que ésta reconoce» haber cogido 10 euros. Según el fiscal, «fue solo merced al empleo de la agresiva fuerza física cómo ‘I’, con ánimo de ilícito enriquecimiento, se hizo con el resto del dinero».