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el chinero

Limpias

 

Rodolfo, Gómez de la Peña y Beatriz Villalba, durante un pleno. - S. GARCÍA

Voy a elucubrar, a expensas de que los partidos que aún no lo han hecho den a conocer sus candidaturas para las elecciones municipales de Badajoz.

El PP extremeño nos ha sorprendido con la composición de la lista para el Congreso de los Diputados, en la que ha incluido a dos concejales de peso en el equipo de Francisco Javier Fragoso: Celestino Rodolfo, que entró en el ayuntamiento como fichaje estrella en el 2007 con Miguel Celdrán, y Beatriz Villalba, hija de otro concejal histórico, Jesús Villalba, y que antes de acceder a la política municipal hizo sus pinitos en la Asamblea de Extremadura. Se incorporó a la primera lista que Fragoso presentó como candidato, en las elecciones municipales del 2015, y se supone que era una apuesta suya, pues casi todos los demás eran impuestos o heredados. Que los concejales de dos áreas municipales tan significativas como son Urbanismo y Recursos Humanos se postulen (o los postulen) para ocupar un escaño en el Congreso puede interpretarse como una compensación para ambos porque van a ser eliminados de la próxima candidatura para el ayuntamiento. Rodolfo va de número 3 y, a continuación, le sigue Villalba. El PP consiguió tres diputados por Badajoz en las últimas elecciones generales. Es solo una referencia, pero de repetirse, solo Rodolfo se iría a Madrid. Es imposible augurar qué va a suceder, a la vista del enrevesado panorama político actual.

Fragoso es el único que sabe quiénes lo van a acompañar en la candidatura al ayuntamiento. De momento solo está confirmado el cabeza de lista. En repetidas ocasiones ha reiterado lo complicado que resulta convencer a compañeros de viaje cuando son profesionales de reconocida trayectoria y formación contrastada, pues el salario de concejal no es muy tentador, y las horas de dedicación y los disgustos no están pagados. Más aún desde que el PP perdió la mayoría absoluta en el consistorio pacense y ante la posibilidad, no tan descabellada, de que pudiera quedarse en la oposición, por primera vez en seis legislaturas consecutivas. Todo lleva a creer que a Fragoso le gustaría presentar una lista renovada, en la que conservar a algunos compañeros que están en el ayuntamiento a propuesta suya. Vamos, que quiere hacer limpia.La que parece estar descartada ya es Rosario Gómez de la Peña, por decisión personal. De momento, Fragoso no concreta, porque está en ‘modo elecciones generales’. Ahora no toca hablar de las municipales, dice, y su entorno llega a sugerir que puede que la candidatura del PP en Badajoz no se conozca hasta después de los comicios de abril. Los plazos estarían demasiado justos y poco dirían de la confianza depositada en los elegidos. De ser así daría la impresión de que primero quieren asegurarse los resultados del Congreso para después ir rellenando huecos.

Otro partido que tampoco parece tener prisas es Ciudadanos. No es de extrañar, con la ajetreada legislatura que ha protagonizado. Estos sí que quieren hacer limpia. En este caso el borrón y cuenta afectaría a la actual portavoz y única concejala, Julia Timón, que al menos desde fuera ha sido tremendamente fiel a las siglas que le dieron su confianza y nunca las ha cuestionado. Parece que la formación naranja tiene ya decidido que prescindirá de sus servicios y que será otro su candidato al Ayuntamiento de Badajoz. Si te he visto no me acuerdo. Ni gracias por los servicios prestados. Cs se arrimó en Badajoz al árbol que más sombra le proporcionaba y ahora pretende desprenderse hasta de las raíces. De desagradecidos está el mundo lleno. Cuánto más en política.