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el chinero

El ojo ajeno

 

Fragoso y Gallardo se saludan en el último pleno de la diputación. - S. GARCÍA

Ascensión Martínez Romasanta Periodista
24/11/2019

Estos políticos nuestros, los de la plaza de España y los de la calle Obispo de Badajoz, dan muestras a menudo de ser capaces de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Pocos metros separan la corporación municipal de la provincial, que además en esta legislatura comparten algunos de sus miembros y, como los partidos que las gobiernan son rivales políticos, sus acciones no se caracterizan precisamente por su congruencia. Lo que predican en un sitio donde ejercen la oposición no lo practican en el otro donde gobiernan.

El alcalde de Badajoz, Francisco Javier Fragoso, presume a menudo de que cuando él ejercía como portavoz de la oposición de la diputación, siendo presidente de la institución provincial el socialista Valentín Cortés, los presupuestos anuales se aprobaban por unanimidad. Mérito de la oposición, claro está, y mérito también del equipo gobernante que, aun teniendo mayoría suficiente y holgada, daba muestras de entendimiento con otras fuerzas dispares a las que, en teoría, debe unir el mismo interés: el bien de los municipios de la provincia. Precisamente Fragoso utiliza este ejemplo en el ayuntamiento, donde nunca los presupuestos han contado con el apoyo de la oposición, a la que no ha dado la posibilidad de participar con sus propuestas en la elaboración.

Tras cumplir Cortés los 8 años de mandato en la diputación, llegó Miguel Ángel Gallardo, que ya en su discurso de investidura dejó claro cuál iba a ser el proceder de su grupo a partir de ese momento: la colaboración y las propuestas constructivas de la oposición están muy bien «pero teniendo presente que la diputación está gobernada por el PSOE». Dicho y hecho. Esa iba a ser y ha sido la postura que han mantenido los socialistas, que en las últimas elecciones han reforzado aún más su mayoría. Ellos se lo guisan y ellos se lo comen, porque para eso son los elegidos.

En la oposición solo estaba el PP, que dio muestras de buena voluntad optando por la abstención en la toma de posesión de Gallardo y ese papel comedido ha asumido desde entonces. En esta legislatura se estrena en la corporación provincial Ciudadanos, con un único diputado, el concejal y futuro alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera. Asistía al debate y aprobación de sus primeros presupuestos y expresó sorprendido su contrariedad por que durante su elaboración nadie lo ha llamado para conocer sus propuestas o al menos dárselos a conocer. «Ya te irás acostumbrando», le aconsejó el portavoz popular, Juan Antonio Barrios, por ende alcalde de Fuente del Maestre. Difícil papel el de los diputados de la oposición, alcaldes y concejales de municipios que dependen en gran medida de las ayudas de la institución provincial. En el PP ya se han acostumbrados a que los del PSOE los miren por encima del hombro. Gallardo volvió a recordarles que quien gobierna es el PSOE. Entre su bancada ocupa un lugar privilegiado Ricardo Cabezas, vicepresidente primero y también portavoz socialista en el Ayuntamiento de Badajoz. Cuando llegue el momento de debatir los presupuestos municipales, se intercambiarán los papeles. Será Cabezas el que reproche a Fragoso, y ahora también a Gragera, que no los llamen para conocer sus propuestas o al menos dárselos a conocer. Cuando el PP tenía mayoría suficiente y holgada en el ayuntamiento tampoco contaba con la oposición y ahora que la suma con Cs y Vox, seguirá siendo la manera de proceder. Ellos se lo guisarán y ellos se lo comerán, porque la aritmética se lo consiente, como hacen calle abajo los socialistas. Está por ver que Gragera dé un telefonazo a la oposición.