+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

LOS JÓVENES QUE SE QUEDAN EN CÁCERES

Una academia local, pionera en tecnología arquitectónica

La cacereña Sara Marrodán regenta un centro educativo donde imparten desde clases de instituto hasta formación en BIM a ingenieros y arquitectos

 

Sara Marrodán: Arquitecta cacereña en Ambim, su empresa. - ANTONIO MARTÍN

CELIA GÁLVEZ NÚÑEZ
03/06/2019

Traer a Cáceres la tecnología BIM, el acrónimo de building information modeling, que en castellano significa modelo de información de la constucción, no fue tarea fácil para Sara Marrodán. Una arquitecta de 29 años que decidió innovar en su sector y en su ciudad.

Sus padres son extremeños, pero ella nació en Zaragoza y a los 8 años se marchó a Cáceres, por lo que se considera «extremaña», cuenta entre risas. Estuvo en el colegio Licenciados Reunidos hasta terminar Bachillerato. Después estudió Arquitectura en Sevilla, aunque regresó a Cáceres en 2014 para estudiar el máster Universitario en Investigación (MUI). Entonces hacía proyectos, pero no tenía cartera de clientes. En esa etapa el emprendimiento empezó a formar parte de su vida, pese a asegurar que desde niña tiene inquietudes emprendedoras. Tras pensar en una idea empresarial que pudiera llevar a cabo en la capital cacereña vieron, ella y su pareja, Jaime Ruíz, la necesidad de traer la tecnología BIM, que habían utilizado anteriormente en Sevilla, ya que él también es arquitecto. Una forma de diseño que «en Cáceres no se estaba implantando». Consiste en poder cambiar los bocetos de dos dimensiones, que es lo común en programas de diseño, a tres y cuatro. «Te permite trabajar con los volúmenes exactos de las figuras».

Al principio, tanto Sara como Jaime introdujeron esta nueva tecnología, que ya estaba presente en el resto de Europa, impartiendo formación en diferentes colegios de ingenieros y arquitectos, «pero en ese momento nadie quería apostar por ello pese a saber que debían hacerlo». Fue cuando pensaron que era el momento de abrir una página web, con un campus virtual que permitiera a los alumnos interactuar con ellos bajo el nombre de Ambim. A raíz de esto, «mis padres me sugirieron abrir un local y eso hice», relata. Una vez tuvieron listo el establecimiento, también se iniciaron a dar clases particulares a alumnos de institutos y grados universitarios en Física, Matemáticas y diferentes asignaturas. Pero sin dar de lado la formación de la tecnología BIM a arquitectos e ingenieros. «Hay que ser polivalente».

La arquitecta cree que Cáceres es una ciudad tranquila para vivir, «quizá demasiado», y señala que los jóvenes son parte del motor económico. Bajo su experiencia «el principio fue difícil», confiesa y agradece a su familia el apoyo. Sin embargo, cuenta que este año «ha sido el mejor». Sara no se marchará y continuará, junto con su pareja, divulgando sus conocimientos a todos los que decidan pasar por Ambim.