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ESTA MADRE CACEREÑA QUIERE SUFRAGAR LAS MASCARILLAS Y RENOVAR LA SALA DE ESTUDIO

María José Ramilo: «Ayudar a la planta de oncología es lo mejor que puedo hacer por Javier»

Mª José Ramilo organiza una gala como apoyo a la unidad que trata a los niños con cáncer de Extremadura, donde además se recordará a su hijo

 

María José Ramilo muestra el programa de actos. - EL PERIÓDICO

LOLA LUCEÑO caceres@extremadura.elperiodico.com CÁCERES
08/06/2019

El trabajo que realiza la Unidad de Onco-Hematología Infantil de Extremadura, situada en la quinta plata del Hospital Materno de Badajoz, es encomiable. Lo saben los padres que desafortunadamente deben pasar por allí, tanto si la ciencia y la suerte se les ponen de cara, como si no... María José Ramilo es una cacereña que en 2018 perdió a su hijo de 9 años a causa de un meduloblastoma metastásico. Javier, alumno del colegio Diocesano, fue diagnosticado en agosto de 2017 y pasó cinco meses en esta unidad, única para toda la región. A María José solo le queda un intenso reconocimiento por la labor que llevan a cabo con los niños, tan grande, tan hondo, que ha organizado una gala para recabar fondos destinados a la planta.

«Las mascarillas que reciben estos niños para protegerse y proteger a otros en el Hospital Materno, no están realmente financiadas por el sistema sanitario, de modo que los beneficios que podamos reunir se destinarán a su adquisición, pero también a cambiar las mesas y las sillas de estudio de la unidad, porque se van quedado pequeñas para los niños más mayores», detalla María José Ramilo. De hecho, los chicos pasan tiempo en esta sala estudiado, leyendo, jugando... «Ayudar a la planta de Onco-Hematología es lo mejor que puedo hacer por Javier, es mi forma de seguir luchando de algún modo por él y por otros niños en esta situación», desvela.

Muy arropados

La familia vive en la capital cacereña con su hija pequeña, pero tanto María José como su marido proceden de la cercana localidad de Santa Marta de Magasca. Allí tendrá lugar la gala porque allí se sienten especialmente arropados. Será el 22 de junio (sábado) a partir de las siete y media de la tarde en la plaza mayor de la localidad. No será solo una cita solidaria, será también un homenaje al pequeño Javier de cuantos le conocieron y compartieron su enfermedad acompañando a la familia.

De hecho, el acto se ha organizado como una gala de flamenco porque esta música le apasionaba a Javier, tanto como los caballos y el campo. Actuarán las alumnas de Flamenco Infantil que Gema López Cabezudo, muy implicada en la organización de este evento, prepara en el centro Activat, donde además se forma Triana, la hija pequeña de María José Ramilo. Durante el homenaje también ofrecerá un recital el guitarrista Jesús Grande Vicario, y Olegario González recitará poemas dedicados a Javier. El acto será conducido por Cándido Moriche, muy vinculado al mundo del flamenco.

Las entradas tendrán un precio simbólico de 3 euros para adultos y 1 euros para niños (los menores de 5 años no tendrán que realizar ninguna aportación). Quienes no puedan acudir a la gala, tendrán la oportunidad de depositar sus donativos en las huchas que se han repartido en distintos locales como Disfraces Quique, y en varios negocios de Santa Marta de Magasca. También el centro Activat se ofrece a recoger las aportaciones de quienes no tengan otra forma de colaborar con esta causa.

«Están invitados los profesionales de la quinta planta del Materno. Nos sentimos muy agradecidos por toda la atención y todo el apoyo que recibimos», afirma María José, que espera repetir este tipo de acciones solidarias «durante muchos años, porque es lo que nos queda por hacer».

De hecho, ya ha reunido los 2.000 primeros euros mediante una sencilla iniciativa: el sorteo de un mantón de manila que ha agotado hasta la última papeleta. Cualquier apoyo contra el cáncer infantil es siempre una lucha por la vida. María José lo sabe y está dispuesta a guerrear hasta donde le lleguen las fuerzas.