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EL siniestro tuvo lugar EN LA MADRUGADA DE martes al miércoles EN el número 3 de la calle huayna capac

«Fueron cinco minutos y la habitación estaba en llamas»

No hubo que lamentar daños personales, pero varios vecinos fueron atendidos por episodios de ansiedad. Un fuego por un cortocircuito en un radiador obliga a desalojar un bloque de siete pisos en Moctezuma

 

Un vecino del bloque afectado por el fuego sale del edificio. En la foto inferior, un momento de la intervención de los bomberos, de la policía nacional en la calle Huayna Capac, ayer. - FRANCIS VILLEGAS

Gema Guerra Benito
18/01/2018

Fueron cinco minutos y la habitación estaba en llamas». Fue el tiempo que tardó una de las inquilinas en ir al baño y regresar en plena madrugada a lo que hasta ayer era su dormitorio. La joven convive con dos compañeros más en un bloque de siete pisos en Moctezuma, un barrio que en la madrugada del martes a miércoles vivió momentos de sobresalto por un incendio. Un cortocircuito en un radiador enchufado provocó el fuego en una de las habitaciones de los tres universitarios –dos de Villanueva de la Serena y uno de Garrovillas-.

El siniestro tuvo lugar en el número 3 de la calle Huayna Capac, una vía residencial sin salida para coches. Los jóvenes descansaban y un fallo eléctrico inició las llamas que calcinaron por completo uno de los dormitorios. Afectó también al salón, la cocina y el baño, que lucían ayer ennegrecidos y con cenizas en el suelo. El bloque respiraba aún el olor a humo y la inquietud por lo acontecido. Por suerte, no hubo que lamentar daños personales. Los tres jóvenes resultaron ilesos –y atendieron ayer a este diario-, no obstante, según confirma el servicio de emergencias del 112, varios vecinos tuvieron que ser atendidos por los servicios sanitarios por episodios de ansiedad.

En la vivienda siniestrada, ubicada en el quinto piso, la preocupación era más que palpable ayer. Los estudiantes y sus padres se recuperan aún del susto. «Al menos a ellos no les ha pasado nada, eso es lo que tenemos que pensar», apuntó la madre de la joven cuyas pertenencias han quedado reducidas a cenizas. No queda nada de su mesa de estudio, ni del calefactor, ni de su ordenador y de la silla y el móvil apenas se advierten un cristal y la estructura. Ha perdido su ropa, lamenta. Estaba en el armario que luce medio quemado a la entrada de la habitación. De la habitación poco se puede salvar, pocos efectos han sobrevivido al fuego. Los tres coinciden en que un ruido extraño parecido a «granizos» les alertó, pero reconocen que ninguno le dio importancia. La estudiante relata que en cuanto fue consciente del humo y las llamas que asolaban el cuarto, vociferó a los compañeros para que abandonaran la casa. «Ella y yo nos quemamos el pelo», anota y señala con el dedo hacia su cabeza.

«MIEDO E INCERTIDUMBRE» / Fueron precisamente los gritos los que alertaron a los vecinos del edificio. La mayoría decidió abandonar el bloque en cuanto advirtieron lo que estaba ocurriendo, pero el humo que se elevaba a través de la escalera impidió que los residentes en los pisos superiores pudieran hacer lo propio, como es el caso de Luis, vecino que vive con su familia justo en el piso de arriba. Como el humo ascendía, no pudieron ser evacuados hasta que las llamas no fueron extinguidas. El residente apostilla que siguieron las recomendaciones de los bomberos y confiesa que lo más duro fue que «todo era una incertidumbre». «El peor momento fue desde que vio el humo hasta que llegó el Sepei, se te pasan muchas cosa por la cabeza», concluye.

Tras el aviso, se desplazaron hasta el lugar de los hechos una dotación de bomberos, que extinguió las llamas, y desalojó el edificio al completo. Al aviso acudieron también efectivos de la Cruz Roja, efectivos de la Policía Nacional y la Policía Local. Una vez que se extinguieron las llamas, los residentes pudieron regresar a sus hogares.

En la fachada apenas se apreciaban ayer señales de lo ocurrido y el edificio recupera la normalidad, eso sí, con un murmullo en las escaleras que lanzan sus propias hipótesis. La casera acudió al domicilio horas más tarde para evaluar los daños. De momento, los tres estudiantes regresaron ayer a sus casas en Villanueva y Garrovillas con lo que les que resta del equipaje que ha sobrevivido al fuego. En estos días, se recuperarán del susto y deberán buscar un nuevo apartamento en la ciudad.

   
3 Comentarios
03

Por guada2015 15:45 - 18.01.2018

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Siempre están ahí cuando se les necesita, gracias

02

Por Antonio Montaña 14:45 - 18.01.2018

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Mi más profundo agradecimiento, de mi familia y seguro que de todos los vecinos, a los bomberos de Cáceres, y a todos los demás servicios de seguridad y prevención, que actuaron en el incendio del bloque se la calle Huaina Capac, por su rápida intervención y eficacia en la extinción de dicho incendio y la atención de los afectados, sintiendonos en todo momento arropados. Los que nos vimos encerrados en las plantas superiores siempre estaremos agradecidos por su rápida intervención.

01

Por Sam McCloud 14:23 - 18.01.2018

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Los pisos de alquiler a estudiantes no están regidos por ninguna normativa, ni controlados, ni inspeccionados. Lo extraño es que este tipo de sucesos no ocurran más a menudo.