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LOS JÓVENES QUE #SEQUEDAN EN CÁCERES

«Hay que explotar el potencial que tenemos»

El joven Guillermo Ráez es ahora uno de los gerentes del restaurante Torre de Sande y no se marchará de su ciudad porque «aquí hay oportunidades»

 

Guillermo Ráez 8 Actual gerente de Torre de Sande. - EL PERIÓDICO

CELIA GÁLVEZ NÚÑEZ
05/11/2018

‘Cáceres se muere’, de tan repetidas hay frases que terminan dándose por ciertas. ¿Es real que en la ciudad no hay jóvenes que apuestan por ella y deciden quedarse? Un ejemplo de que existe hueco para todos es Guillermo Ráez, que con 28 años regenta junto a su hermano César, de 32, el restaurante y tapería Torre de Sande.

Estudió Repostería en la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla, aunque su pasión por la cocina le viene desde pequeño mientras veía frente a los fogones a su padre, César Ráez, el hasta hace dos meses gerente del mismo restaurante y que pasó el relevo a sus hijos este verano. El joven hostelero considera de gran importancia explotar los productos de la ciudad y apostar por ella. «La materia prima es buenísima, también lo son los equipos y el personal, hay muy buenos profesionales, pero casi todos se marchan», relata. En otras ocasiones lo que se hace es exportar los productos autóctonos, por ello el chef asegura que «es muy necesario sacar todo el potencial que tenemos. No valoramos lo nuestro».

Ráez ha realizado prácticas fuera de Cáceres, en diferentes lugares, al igual que su hermano, que se marchó con Martín Berasategui, pero volvió. Él también lo tiene claro, se fue para volver y si se va algún día, será para lo mismo: aprender y regresar a su ciudad a enseñar lo que en ese tiempo haya conocido. No tiene pensado marcharse y menos con el proyecto que ahora tiene en sus manos, el restaurante de su familia. Ráez está seguro de que no es necesario emigrar de la ciudad para llegar lejos en este mundo de la cocina.

A pesar de reconocer que la mayoría de sus amigos se marchó en busca de posibilidades, él se queda. No lo duda y se encuentra ilusionado con el restaurante.

Se define «100% mangurrino» y para los de su generación lanza un claro mensaje: «que no piensen que aquí no hay posibilidades, hay que emprender y apostar», en Cáceres hay oportunidades pero hay que buscarlas, está claro. Hay que tener motivación», concluye este joven, que es de los que #sequedan en Cáceres.