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SE TRATA DE UNA DE LAS QUINCE TORRES ALBARRANAS DE LA MURALLA, LEVANTADA EN EL SIGLO XII CON LOS ELEMENTOS MÁS AVANZADOS

El Horno se abre desde hoy al público y eleva ya a cinco las torres visitables

Se podrá acceder a diario sin guía ni cita previa, con la entrada del conjunto de Bujaco, sin mayor coste . Tres jornadas de puertas abiertas permitirán a los cacereños conocer esta joya del 20 al 22 de agosto

 

El Horno se abre desde hoy al público y eleva ya a cinco las torres visitables - F. VILLEGAS

LOLA LUCEÑO caceres@extremadura.elperiodico.com CÁCERES
15/08/2019

Ultimo tercio del siglo XII. Tras las campañas militares de Al-Mansur en 1196 y 1197, caen derrotadas las avanzadas cristianas. Los almohades ya dominan la zona, se hacen fuertes y construyen la mayor estructura que hoy conserva la ciudad, una espectacular fortaleza de 1.174 metros y 8 hectáreas intramuros, levantada con los mejores elementos defensivo de la época, de la que se conservan 22 torres, 15 de ellas albarranas (avanzadas con respecto a la fortificación). Es la muralla de Cáceres, el gran monumento que da unión y sentido al casco histórico, laureado con todos los títulos posibles.

Pues bien. Hoy mismo se procederá a la apertura de la cuarta torre de la muralla, y la quinta en el conjunto monumental de Cáceres. A Bujaco, Púlpitos y Baluarte de los Pozos (todas ellas en este perímetro fortificado), y a la Torre de las Cigüeñas (el enclave más alto de la ciudad, situado intramuros en el palacio del mismo nombre), se une ahora la torre del Horno, una gran estructura albarrana situada en el adarve de Santa Ana, a pocos metros del arco del mismo nombre, con un alzado impresionante por la plaza de las Piñuelas.

Su rehabilitación y posterior inauguración tuvieron lugar en 2008 y 2009 por la entonces alcaldesa, Carmen Heras, a través de una actuación del Plan de Excelencia Turística, con un presupuesto de 83.289 euros procedentes del programa europeo Interreg III y fondos locales. Desde entonces solo ha podido visitarse con la compañía de un guía municipal y cita previa, con lo cual la afluencia ha sido casi testimonial. Han tenido que pasar diez años para que el ayuntamiento, en un anuncio casi por sorpresa, comunicara ayer que desde hoy estará abierta como el resto de los centros turísticos municipales, de martes a domingo, de 10.00 a 14.00 y de 17.30 a 20.30 horas (lunes cerrada).

MISMAS ENTRADAS / El acceso a Horno se hará con la misma entrada única que permite ahora pasar a la torre de Bujaco, al centro de interpretación ‘Tres Momentos en la Historia de Cáceres’ (situado en este mismo baluarte), a la torre de los Púlpitos y a un tramo de muralla. Dicha entrada cuesta 2,5 euros y no se encarecerá por la inclusión de la torre del Horno. Además, por solo 0,50 céntimos más es posible añadir al ‘pack turístico’ el Baluarte de los Pozos (también puede visitarse de forma independiente por 2,50). Es decir, los cuatro bastiones abiertos a día de hoy en la muralla --Bujaco, Púlpitos, Pozos y Horno-- son visitables por solo 3 euros.

PASE LIBRE A RESIDENTES / No obstante, «la Torre del Horno tendrá entrada gratuita para los residentes en Cáceres durante los próximos días 20,21 y 22 (mismos horarios), con el objetivo de potenciar el conocimiento de nuestro patrimonio», explicó ayer el nuevo concejal responsable de Turismo, Jorge Villar.

Eso sí, las peculiaridades de la arquitectura militar almohade cacereña hacen que la pendiente de la escalera sea pronunciada, por lo que los menores de 12 años sólo podrán entrar acompañados por adultos, y se recuerda la necesidad de tener un buen estado físico, calzado adecuado y de no padecer vértigo para la subida y bajada. No obstante, la reforma realizada ha simplificado su acceso y ahora permitirá aumentar exponencialmente sus visitantes.

En realidad, de eso se trata, de contribuir al objetivo general del turismo en Cáceres, asumido desde el principio por el nuevo ejecutivo del Ayuntamiento de Cáceres, que no es otro que «alargar la estancia en la ciudad a través del aumento de los contenidos visitables», indicó el concejal. La permanencia media del turismo no acaba de llegar a las dos noches. Por ello, «éste es solo un primer paso en nuestro compromiso de seguir abriendo espacios públicos, que desarrollaremos durante toda la legislatura», subrayó.

La Torre del Horno representa uno de los mejores exponentes de la arquitectura almohade cacereña, «pero además ofrece impagables vistas de nuestra ciudad, de otros elementos defensivos de la propia muralla, de la plaza Mayor, de los Llanos de Cáceres, e incluso en días despejados, de las sierras de Béjar y Gredos», destaca el ayuntamiento. La invitación ya está hecha. La ciudad abre otro camino a su larga, intensa e interesante historia.