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De la huerta, al queso americano y la FP

El colegio Virgen de Guadalupe, conocido como Madruelo, se construyó en la época de la República, fue centro público y tras quedar vacío se destinó, hace trece años, a albergar a tres ciclos de FP

 

02/02/2013

Dicen en Villalobos que el nombre del Madruelo surgió de la derivación del nombre del riachuelo que pasa junto a este viejo centro escolar. El riacho en cuestión se conocía como río Madre o de la Madre y de ahí lo de Madruelo, como popularmente se conoce el colegio ubicado en la calle Picadero, que en realidad lleva por nombre Virgen de Guadalupe, y que muchos conocen también como 'la universidad del Madruelo', por la cantidad de personas que han pasado desde que abriera sus puertas hace más de 80 años.

El colegio se creó en la época de la República en un terreno expropiado a la finca de Victoriano Hurtado situada entre ronda Vadillo y Tenerías --foto superior izquierda-- y que se conoció años después como Huerta de los Periquenes.

"En época de la Guerra Civil fue un espacio de reposo para los falangistas", recuerda Juan José Moreno Doncel, el que durante años fue 'la voz' de Radio Nacional de España en Cáceres y que, como tantos, comenzó estudiando en el Madruelo, situado a menos de 200 metros de la casa en la que nació y vive. El es uno de los que reivindica ese apelativo de 'universidad del Madruelo', por el que pasó entre 1955 y 1962, con doña Paula como directora. Era la época en la que niños y niñas estudiaban por separado, salvo 'los cagones', como se conocían las clases de los más pequeños, de tres años. A esa edad entró Moreno en el colegio, que recuerda como "un ejemplo de integración social y cultural", porque en el Madruelo estudiaban los niños del barrio, los mercheros del cerro de la Buitrera --el que se ve desde el Madruelo al otro lado de ronda Vadillo-- y niños de las fincas de La Montaña y el Portanchito.

Se entraba en clase a las nueve de la mañana y salían a las doce y media, salvo los de 'clases de permanencia', una clase más de una hora, que en aquella época impartía don Saturnino Checa, y por la que los padres pagaban 60 pesetas al mes, un esfuerzo enorme. En el recreo les daban a todos leche en polvo en una lata y queso americano. Además había un comedor que era gratuito y en el que se comían lentejas con arroz y judías, recuerda Maribel Corrales (abajo, en la foto con su hermano Jesule en el colegio Madruelo).

Por entonces ya había pasado por el Madruelo un recordado profesor, don Galo, (en la foto superior izquierda) que implantó un sistema onomatopéyico para aprender las letras.

El uso docente como centro público del Madruelo se prolongó hasta los 90. Hace 13 años le llegó una segunda oportunidad cuando el IES Virgen de Guadalupe instaló tres de sus ciclos ante la imposibilidad de impartirlos en el edificio principal de la calle Médico Sorapán. Queda pendiente la tercera.