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ACTOS EN RECUERDO DE LAS 675 PERSONAS QUE SUFRIERON LAS CONSECUENCIAS DEL FRANQUISMO EN CÁCERES

Nietos de los represaliados honran a sus mayores en el memorial cacereño

Recordaron sus historias y pidieron que su memoria se mantenga viva. Amececa insiste en que la cárcel vieja debe declararse Bien de Interés Cultural

 

Dos familiares visitan el monumento en homenaje a las víctimas, ayer. - ANTONIO MARTÍN

LOLA LUCEÑO caceres@extremadura.elperiodico.com CÁCERES
17/03/2019

Victoria Yelmo recordó hasta la emoción a su abuelo Leocadio Bravo, fusilado el 3 de julio de 1940 por sus ideas políticas. Desde hace algunos años tiene sin embargo la serenidad de saber que sus restos «están dignificados» en el memorial levantado en el cementerio de Cáceres, que recoge los 675 nombres de las personas fusiladas y represaliadas en la ciudad y la provincia. «Nuestros padres nos contaban lo ocurrido a escondidas, había miedo, pero nuestra obligación como nietos es que esta historia se conozca. Nunca hemos querido venganza, nunca, queremos justicia y reparación», subrayó Victoria.

Como ella, otros nietos de personas muertas durante la Guerra Civil y la posguerra ofrecieron ayer sus testimonios familiares durante el VII homenaje dedicado a estas víctimas por parte de la Asociación Memorial en el Cementerio de Cáceres (Amececa). Manoli, nieta de un represaliado, relató cómo mataron a su abuelo por sus ideas socialistas: «le fusilaron en 1937 y mi abuela pasó siete años en la cárcel con hambre y penurias (...) Ella no nos contaba mucho porque pensaba que así nos protegía», explicó Manoli, que hoy no repara en desvelar todas estas vivencias para arropar la memoria de su familia. También Justa, nacida en Casas de Miravete y emigrada a Barcelona desde 1957, volvió ayer para honrar la memoria de su abuelo, alcalde socialista de esta localidad, fusilado a los 41 años. Asimismo, Matías Escalera rememoró a su abuelo: «nuestra única fuerza es la insistencia y la memoria», matizó.

VELAS Y CANCIONES / El monumento memorial se llenó de flores y velas con los colores republicanos. Tampoco faltaron las banderas de la II República ni canciones como ‘Para la libertad’, de la pluma de Miguel Hernández, universalizada por Serrat y ayer entonada por el tenor cacereño Alonso Torres. Acudieron unas 200 personas, entre ellas integrantes de los partidos políticos con representación municipal. No faltaron reivindicaciones para que no se toque la Ley de Memoria Histórica: «Nuestros abuelos la merecen porque la democracia la trajeron ellos (...). España es, después de Camboya, el país con más desaparecidos, con más personas en las cunetas», declaró en su alocución Victoria Yelmo.

USO PARA LA CÁRCEL VIEJA / Los actos comenzaron con una marcha desde la antigua prisión provincial (Héroes de Baler) hasta el cementerio. José Hinojosa, vicepresidente de Amececa, insistió ayer en la necesidad de recuperar esta cárcel «simbólica» como espacio de memoria, y en la conveniencia de que sea declarada Bien de Interés Cultural por sus características y significado histórico, una petición que ya se formuló en 2017 a la Junta y a través de ella al Estado, propietario del inmueble, sin que hasta el momento haya habido ninguna respuesta.

El colectivo también informó ayer de otros trabajos realizados durante el año, como su participación en el Comité Provincial de Expertos de la Memoria Histórica de la Diputación; la campaña por la gratuidad de las copias de los Consejos de Guerra para las familias; el traslado de los expedientes carcelarios conservados en el Centro Penitenciario de Cáceres al Archivo Histórico Provincial; o la retirada de los símbolos franquistas de la ciudad y de su callejero.