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LAS HECES PROVOCAN QUE LOS TAPIALES DE LA FORTIFICACIÓN ALMOHADE SE DISGREGUEN Y FORMEN GRIETAS

Las palomas, contra el patrimonio cacereño

La proliferación de estas aves está poniendo en peligro la conservación de la muralla. Ahora, el ayuntamiento y el Colegio de Veterinarios colaborarán en poner soluciones con medidas puestas en marcha en ciudades como París, donde se han instalado palomares anticonceptivos

 

Varias imágenes que muestran la proliferación de estas aves en el casco histórico y la ciudad monumental de Cáceres. - FRANCIS VILLEGAS

ALBERTO MANZANO
14/11/2019

Es el ave más antigua entre las que aparecen como símbolo en la Biblia. Va asociada a la paz, al descanso e incluso representa al Espíritu Santo. Otros la describen como héroe de guerra. Pero la paloma que carga con tanta historia, supone hoy un peligro para la salud y el patrimonio monumental de nuestra ciudad. Está clasificada como una de las aves más dañinas para la piedra y además es una gran transmisora de enfermedades de diversa índole. Pertenece al grupo de las columbiformes y se ha propagado por diferentes puntos del planeta con el paso de los años. De cuerpo robusto y patas cortas, es común encontrar a muchas de ellas volando y campando a sus anchas sobre la parte antigua, plazas, jardines y terrazas.


Ahora son noticia después de que el alcalde, Luis Salaya, haya alertado del peligro que suponen para la muralla cacereña. Precisamente el concejal de Patrimonio de Cáceres, José Ramón Bello, explicó este miércoles que la fortificación almohade está levantada en tapiales y que las heces de las palomas provocan que estos se disgreguen y surjan grietas que suponen un riesgo de derrumbe.
El responsable municipal avanzó que el Gobierno local ha puesto en marcha un proyecto de colaboración con el Colegio de Veterinarios de Cáceres para afrontar las soluciones. De esto sabe mucho el presidente del organismo, Juan Antonio Vicente Báez, que explica que «su excremento es muy corrosivo al tener un pH bastante ácido y daña las superficies en las que cae (monumentos históricos, tejados, estatuas, etcétera). Igualmente en las heces existen gérmenes y microbios que los hacen altamente contaminantes y perjudiciales para el ser humano y sus mascotas. También transportan otros insectos como pulgas y garrapatas, y pueden generarnos graves problemas de salud».


Entre las enfermedades que tienen la capacidad de transmitir se encuentran la salmonelosis, la alveolitis alérgica, la clamidiosis, la criptococosis y la histoplasmosis. «La población de estas aves que tiene Cáceres está muy favorecida por aquellos ciudadanos que se dedican a alimentar a estas especies que, poco a poco, se van convirtiendo en ratas aéreas por su plaga y sus destrozos», apostilla Vicente Báez.


Medidas
El presidente del colegio avanza varias medidas para solucionar la sobrepoblación de palomas, entre ellas la captura y traslado, produciendo el menor daño físico y estrés posible al animal, a otros lugares donde se instalen palomares y así poder controlar su reproducción quitándole los huevos, y el pienso anticonceptivo, «pero es menos viable porque afectaría a otras aves».
Para buscar alternativas, el concejal de Urbanismo y Patrimonio ha mantenido una reunión con el presidente del Colegio de Veterinarios y la vocal de Clínica de Pequeños Animales, María Eugenia Dios Blanco. Ambas instituciones han acordado colaborar para «solucionar este asunto, que afecta al medioambiente urbano y tiene repercusiones sobre la salud pública y el bienestar animal», informa el órgano colegial.


En esta primera toma de contacto también estuvo presente el veterinario afincado en Cádiz, Federico Vilaplana Valverde, un profesional con una dilatada experiencia clínica en pequeños animales. Vilaplana fue consejero del Consejo General de Veterinarios de España desde 2013-2019, y ha puesto en marcha campañas de gestión de animales en entornos urbanos como, por ejemplo, el proyecto ‘En tu ciudad, gatos sanos’, cuyo objetivo es controlar la proliferación de colonias felinas.


En el encuentro se pusieron sobre la mesa ésta y otras iniciativas que se han llevado a cabo en ciudades como Londres, Cádiz, Madrid o París (donde existen palomares anticonceptivos) y que pueden servir como modelo para Cáceres. El objetivo es que de forma sostenible y constructiva, sea compatible la existencia de estas colonias con la conservación del patrimonio.


Fue el hombre quien introdujo a las palomas en las urbes para utilizarlas como alimento y hacer uso de ellas en la mensajería o el deporte. Pero la afición se perdió con el tiempo y se convirtieron en una carga a la que ahora Cáceres trata de poner orden.