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Sínodo para la Amazonía

 

Antonio Pariente Antonio Pariente
04/11/2019

El 27 de octubre terminó el Sínodo para la Amazonía, celebrado en Roma. Han sido tres semanas en las que se ha puesto en práctica un Sínodo, una Iglesia Sinodal, que no es otra cosa que, como la misma palabra indica, «caminar juntos». Termino muy del agrado del Papa.

En estos días ha habido tiempo de debatir ampliamente el documento preparatorio del encuentro, en dichos debates han podido hablar todos, se ha escuchado a todos, se ha reflexionado y se ha elaborado un documento final ya en internet, donde aparecen las conclusiones. El camino que queda es el siguiente: el papa Francisco recibe ese documento, y partiendo del mismo, puede elaborar o no una exhortación que ya se presenta a toda la Iglesia como doctrina suya.

Por lo tanto estamos a la espera de la posible aparición de dicho documento.

En esta mirada semanal quería aportaros la opinión de algún destacado participante, y he encontrado ésta que destaca «10 me gusta y 9 no me gusta» de estos días sinodales.

Considera que «el tema de la ordenación de hombres casados y de mujeres que puedan ser diaconisas, ha absorbido demasiadas energías, a costa de muchas otras temáticas sobre la ecología humana y la evangelización integral», sin embargo cree que ha habido una clara toma de posición por ellas.

Cree que «han sido positivas» las intervenciones del Papa, que llama a una «sobreabundancia en la misión y en la fe». El Papa apostó por un «sí a la cultura de la zona; sí a la formación del clero más pastoral, menos rígido; sí a los seglares, pero no a la clericalización de los laicos. Atención con las congregaciones que se repliegan en búsqueda de seguridades y a la falta de pasión de los más jóvenes por la misión. Atención con el clero latinoamericano que emigra al primer mundo en vez de optar por la Amazonía. Se precisa un desborde misionero».

Ha faltado un mayor y profundo sentido de autocrítica eclesial. ¿Cuáles son las causas de la pobreza pastoral y su infecundidad? A su modo de ver, el secularismo, la ideologización social de la pastoral, la falta de un testimonio creíble, coherente e irradiante de santidad de los ministros, no han sido suficientemente tocados. Os animo a leer sobre este tema.