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Carta al director

 

16/03/2019

PERIODO ELECTORAL

¡Empieza el baile!

Ángel Morillo Triviño // Castuera (Badajoz)

Porque no me dirán ustedes que esto de las elecciones no es un una especie de baile que empieza ya y, como los bailes antiguos de los pueblos en fiestas, dura y dura hasta que el personal cae rendido y los músicos ya no pueden más. Desde ahora hasta el finales de abril, y luego de mayo, nos espera una cancamusa diaria de aventajados individuos que han sido capaz de trepar lo suficiente para poder optar a una plaza de entre ¡6.000 y 10.000 € al mes! más los intríngulis por solo tener que apretar un botón cuando se lo indiquen (sin equivocarse, claro, porque hay cantidad de diputados y senadores que dan la impresión de ser daltónicos). Pero bueno, no voy a hacer gala de lo desvergonzadas que han sido nuestras dos principales cámaras durante los cuarenta años pasados para el noventa por ciento de sus señorías, y el consiguiente desastre para la ciudadanía en general, salvo las lógicas excepciones. Todo gracias al «democrático» bipartidismo.

Durante las anteriores elecciones generales (a toro pasado cualquiera es...) hubo dos partidos (Ciudadanos y Podemos) que nos convencieron de que el gran problema del bipartidismo era la injusta ley electoral, y que ellos se iban a ocupar de que dicha ley fuera derogada y se sustituyera por otra más proporcional, para, evidentemente, acabar con el conocido clientelismo y el consabido reparto de poder. Todo se ha quedado en humo como el de la reforma laboral de nuestra paisana Valerio; por cierto, otra pena, penita, pena, como la de Trujillo y sus famosos cuchitriles. En Extremadura, vaya suerte que tenemos con los políticos. Podríamos votar toreros y seguro que nos iba mejor, lo tenemos de primera fila. Pero a lo que íbamos: Ni Ciudadanos ni Podemos se han vuelto a acordar de la ley electoral y andan haciendo trampas dentro de sus mismas agrupaciones para coger sitio en alguna lista que les permita seguir metiéndonos el trágala y a vivir que son dos día. Una desgracia que muchos ya vieron venir hace bastante tiempo y como Forges (¡gorros fuera!) predijeron que el «agro rock» era inminente.

De los nacionalistas vascos y catalanes, ¿qué se puede decir? Quizás lo que señaló Bertolt Brecht: «El nacionalismo de los de arriba sirve a los de arriba. El nacionalismo de los de abajo sirve también a los de arriba». Ellos a lo suyo y tú arranca jaras, Venancio. Gracias a la ley electoral, obviamente.

Para el PP y el PSOE ya están haciendo en ese Banco Central Europeo la previsiones correspondientes para cubrir cualquier posible debacle si lo hubiere y fuera necesaria su intervención. Sin embargo, tener que tirar de las millonarias ganancias que nos han expoliado durante la legislatura que se ha dado por acabada.

Los líderes del PP y Vox (¡viva la gomina!) me recuerdan a los dandis de los años sesenta por el ropaje que utilizan: Finos modelos elegidos para tratar de pelearse verbalmente contra lo inconcebible, porque contra lo real no se lo permiten, y además, por cuestión de cuna, no conocen. Amén de intentar con todas sus fuerzas de retrotraernos a lo que dijo El Roto: «La media de edad mental de la extrema derecha, es la edad media».

O sea, para entendernos, si se les hace caso habrá que reinventar un nuevo El Cordobés y un nuevo Real Madrid de Di Stéfano, Puskas y Gento... y a tirar para Alemania o Suiza con la música de Juanito Valderrama.