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Cartas al director

 

29/01/2019

LA SUBIDA ANUAL

El timo de los pensionistas

Buenaventura Macías de Vega // Cáceres

Voy a intentar exponer cómo quieren engañarme. Recibo como todos los años del Ministerio de Trabajo, carta de la directora general exponiendo mi pensión: base año 2016, importe 1.402,78. La subida en porcentaje 3,51. Base año 2017, importe 1.406,29. La subida en porcentaje 3,52. Base año 2018, importe 1.334,18 la subida en euros. Como la base ha bajado, el resultado es que mi pensión se ha revalorizado 118,95€, el porcentaje 8,91 mentira a esto le sumamos que la retenciones que hasta ahora tenía 11,23% me la han bajado al 9,06. Ahora cobro más, pero en mayo me lo recordará Hacienda: Todos estos datos según cartas recibidas del Ministerio de Trabajo.

LOS GRAVES PROBLEMAS

Ni qué niño muerto

Verónica Castro Mulder // Madrid

¡Qué humanidad, ni que niño muerto! El Gobierno tiene el descaro de felicitar a la ciudanía por «la humanidad» mostrada al preocuparse tanto del cadáver --¿podía ser ya otra cosa?-- de un niño caído en un pozo de cien metros; en realidad, una morbosa curiosidad que distraía, entre muchas otras inhumanidades del Gobierno, aquí y hasta en el Yemen, su prohibición de zarpar a barcos de auxilio que podría haber salvado a 140 niños, como denunciaba --como hicimos también en vano otros-- la periodista Lucía Etxebarria.

Pero una de las más completas y desesperanzadoras complicidades mediáticas ha servido para disimular dos semanas de graves problemas locales, nacionales, regionales y mundiales. Si un demócrata puede preferir a tener un parlamento el disponer de unos medios libres para informar a la ciudadanía ¿Qué democracia tenemos hoy en España?

LA INFANCIA

Los otros Julen

Luis Pérez // Alicante

Me acuesto con él y me despierto con él. Pero también con los otros Julen del Mediterráneo, África, América y Oceanía. Mataron a un niño de 4 años en una cacería. Lo tomarían por un conejito. Pobres conejos también. No vivo a gusto. Recuerdo un día que me estaba comiendo un pedazo de pan con aceite y sal y otro chiquillo me miraba. Partí la hogaza y se la di, pero me siento impotente y avergonzado por mi estado de bienestar. Para mí es un milagro que el bebé falleciese antes de sufrir el terror de estar enterrado.