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Servicios Sociales

La reducción de visitas de servicios sociales puede esconder la violencia familiar

Alertan del alcance de la crisis social y económica y del preocupante aumento de vidas precarias y en riesgo de extrema pobreza de muchas familias española

 

La reducción de visitas de servicios sociales puede esconder la violencia familiar - EL PERIÓDICO DE ARAGÓN / ARCHIVO

EFE
14/01/2021

Profesionales de los Servicios Sociales de seis comunidades autónomas, entre ellas Aragón, alertan de que todos estos meses de limitaciones a la atención presencial causados por la pandemia pueden estar escondiendo situaciones familiares de grave conflicto, como violencia, menores en situación de abandono o afecciones emocionales graves.

Así lo han advertido investigadoras de la Universidad Complutense de Madrid, de las Islas Baleares, del País Vasco, Salamanca y la Universidad de Zaragoza en el segundo Informe del Monitor de Impacto del Covid-19 en los Servicios Sociales, en el que participan 52 centros de Servicios Sociales de Andalucía, Aragón, Baleares, Castilla y León, Euskadi y Madrid.

En este segundo informe -financiado por el Instituto de la Administración Pública (INAP)-, las investigadoras advierten de que la reducción de visitas domiciliarias, unida a la menor presencialidad en colegios y centros de salud, hacen que los servicios sociales pierdan capacidad para detectar situaciones de crisis en los hogares como violencia, enfermedad mental o menores en situación de abandono.

También alertan del alcance de la crisis social y económica y del preocupante aumento de vidas precarias y en riesgo de extrema pobreza de muchas familias españolas, así como de la soledad, impotencia y depresión de personas que antes estaban "integradas" pero a las que por no llegar el ERTE o por haberse acabado se les agotan los ahorros y no tienen manera de generar ingresos.

La muestra cuenta con la participación de 52 coordinadores/as de centros de Servicios Sociales municipales repartidos por diferentes comunidades autónomas que coinciden en identificar nuevos perfiles de personas usuarias que hasta el momento nunca habían estado en Servicios Sociales, principalmente trabajadores del sector servicios o con empleos en la economía sumergida.

Y avisan de que la finalización de los contratos temporales, el cierre de la hostelería y el fin de los ERTEs puede acabar con la estabilización de las demandas que se había experimentado en los meses otoñales y provocar un "preocupante" aumento de las solicitudes de ayuda para los que puede no haber recursos suficientes.

"La compleja situación que se está viviendo tanto en el sistema sanitario como en el sistema de Servicios Sociales hace que las trabajadoras sociales se sientan agotadas, preocupadas y con cierto desconcierto porque advierten de que lo que está por llegar va a ser peor y no saben muy bien cómo van a poder hacer frente a la situación de crisis social que ya se percibe", señalan.

Por otra parte, indican que el hecho de que los efectos de la pandemia sean generalizados ha traído consigo que muchas personas acudan a Servicios Sociales sin sentir vergüenza, lo que califican como algo positivo ya que supone un reconocimiento a la labor de estos profesionales.

El monitor del impacto en Servicios Sociales tiene previsto el seguimiento hasta septiembre del 2021 con la publicación de informes cada dos meses.