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Los jóvenes de Fresnedoso de Ibor cumplen este fin de semana la tradición festiva de los Quintos 2003

 

(La Crónica de Navalmoral)(La Crónica de Navalmoral) 20/01/2003

Ni el paso del tiempo, ni la supresión del servicio militar obligatorio han podido acabar con la fiesta de los quintos en Fresnedoso, un municipio dispuesto y preparado para celebrar el próximo fin de semana, los Quintos 2003. El cita, que coincide con la celebración de San Antón, patrón del municipio, se afianza cada año reuniendo a todos los jóvenes de 18 años, residentes o no, porque a la cita acuden también muchachos del pueblo "pero que viven en otros lugares", explica a LA CRÓNICA Javier Barquero, joven que ejerció de quinto el año pasado. La fiesta, organizada y financiada por los jóvenes, contará, siguiendo la tradición, con el apoyo y la participación de todo un pueblo, y una juventud, que espera impaciente la fiesta de los quintos. La primera cita del fin de semana será el viernes, día 17, a partir de las 8 de la tarde. Los quintos pasearán por la localidad dos o tres machos cabríos, comprados para la ocasión, y ataviados con campanillos. Y en el camino, tienen una serie de paradas obligatorias, las correspondientes a todos y cada uno de los bares del pueblo, donde los jóvenes repondrán fuerzas para afrontar un fin de semana "donde no se duerme", en palabras de Javier Barquero. Los mozos y mozas del pueblo serán fieles acompañantes de la cuadrilla de quintos. Ya de madrugada,(sobre las dos de la mañana, según programa) los quintos "asaltarán" algunos corrales y gallineros del pueblo "para coger gallinas y pollos", que después degustan todos los quintos. LEÑA PARA LA HOGUERA Hacia la medianoche, los quintos se emplearán a fondo para recabar leña, madera y palos viejos para realizar una pequeña hoguera, preámbulo de la tradicional lumininaria que encenderán el sábado, día 18. Para ello, los quintos y todos los vecinos que quieran acompañarles utilizarán todo el día, ayudados de tractores, para reunir la mayor cantidad de leña posible y construir una monumental hoguera. La tradicional quema de la luminaria está prevista para las 12 de la noche del sábado. El encendido de la hoguera será anunciado con petardos y cohetes. Javier Barquero explica que los mayores del pueblo cuentan que hace años los quintos "lanzaban tiros al aire con las escopetas para avisar del encendido de la lumbre". El sábado, aunque por la mañana, los quintos ofrecen una degustación de migas con sardinas, torreznos y buen vino de "quintarra". La invitación, abierta a todo el pueblo, marca el inicio de las tareas de recogida de leña para la gran luminaria, que este año se levantará a las afueras del pueblo, en el lugar conocido como Pilón, y que tradicionalmente se hacía en el paraje llamado Las Eras. Los participantes podrán degustar también café y dulces típicos, que prepararán las madres de los jóvenes que ejercen de quintos. CENA PARA TODOS Y después de "trabajar", los quintos pagan también la cena. A partir de las nueve y media de la noche está prevista la comilona de los machos, que el viernes acompañaron a los quintos en sus andanzas, con un buen vino. A la cita, en el bar Los Claveles, están invitados todos los vecinos. La fiesta continuará después de la cena y la quema de la lumbre en los bares y discoteca del municipio en la que es una de las noches más largas de Fresnedoso, un municipio de apenas 400 habitantes, cuya juventud espera expectante la llegada de "los quintos". PROCESIÓN DEL SANTO Por la mañana, el domingo, los jóvenes cumplirán la tradición, e impecablemente vestidos (el traje de chaqueta se hace casi imprescindible), asistirán a la misa en honor a San Antón y pasearán en procesión al patrón del municipio. "Aunque con los ojos caídos, vamos a misa, como manda la tradición, y después a tomar las cañas", explica Javier Barquero, recordando su actuación del año pasado, cuando ejerció de quinto. La fiesta se prolongará durante la tarde del domingo, y el fin vendrá marcado por la capacidad de aguante de los jóvenes, cuyo cansancio, a esas alturas del fin de semana, empieza a marcar ausencias. Sin embargo, los vecinos de Fresnedoso de Ibor recordarán por unos días las andanzas de estos jóvenes, materializadas en todos y cada una de las "pintadas" que desde ese fin de semana y hasta el próximo año "decoraran" el municipio. Los Vivan los quintos del 2002 dejarán sitio a los nombres de los cuatro jóvenes que este año ejercen de quintos 2003, en una fiesta, que Javier Barquero describe "como la más grande de Fresnedoso".