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Contreras: "Necesitaba hablar sobre mi madre"

El hijo menor de Carmen Ordóñez presenta en Madrid ´Querida mamá´.

 

A la izquierda, Carmen y sus hijos en la jura de bandera de Fran. A la derecha, Carmina besando a J - Foto:EFE / B. ECHAVARRI

Julián Contreras, ayer, en la presentación de Querida mamá. - Foto:EFE / B. ECHAVARRI

LETICIA TIMONLETICIA TIMON 28/10/2006

He escrito este libro porque quiero que se recuerde a Carmen Ordóñez, no a Carmina". Con estas palabras, Julián Contreras Jr. presentó ayer en Madrid Querida mamá, el libro que ha escrito codo con codo con la periodista argentina Celina Fernández, autora de la biografía de los Panchos, y del que en una semana se han vendido 50.000 ejemplares.

Dos años después del fallecimiento de su madre, Júnior, como le llaman familiares y amigos, se ha decidido a sacar a la luz recuerdos muy dolorosos para él. "Necesitaba hacerlo para poder cerrar una etapa de mi vida en la que lo he pasado francamente mal". Y si ha habido algo que le ha llevado a hacer realidad este proyecto ha sido el hecho de que sin hablar ni de él ni de su madre, "se seguían removiendo las cosas".

Julián confiesa que no le tiene miedo a las críticas y que no le importa lo que puedan pensar de él. Antes, dice, "me catalogaron de sanguijuela, algo que me perjudicó mucho, y acabé sumido en una oscura depresión".

De hecho, explica, que el primer capítulo que escribió fue eliminado porque "era el punto de vista de una persona completamente hundida que pedía disculpas por todo". En este sentido, Celina Fernández añade que, aparte de coescribir el libro, hizo "un poco de psicóloga para conseguir que fuera él mismo", y según reconoce el propio Contreras, "con buen resultado".

PUNTO DE VISTA UNICO

Además, valora mucho la perspectiva sobre sí mismo que le ha dado escribir de su vida para mostrar la de su madre. "Leer momentos de la vida de uno mismo es muy diferente a recordarla, porque te ofrece un punto de vista único", explica.

Sabe que el tiempo no puede volver atrás, pero también que "lo que no se conoce no se puede echar de menos". Por ello, tiene muy claro que lo importante es mirar hacia adelante.

Por ahora, y esta vez hablando como el joven de 20 años que es y no el "viejo prematuro" que a veces parece, según se define, Julián dice tener proyectos que no quiere desvelar pero que espera le llenen tanto como este "tributo" que le rinde a su madre.