+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

LAS CARAS B DE LAS DIVAS

Cristina Morató: "El Hollywood dorado trataba a las actrices como al ganado"

La reportera y fotógrafa presenta 'Diosas de Hollywood', un retrato sin filtros ni glamur de Ava Gardner, Rita Hayworth, Grace Kelly y Elizabeth Taylor

 

Cristina Morató, durante la entrevista en el hotel Alexandra de Barcelona. - MANU MITRU

LAURA ESTIRADO
07/12/2019

Cristina Morató (Barcelona, 1961) ha recorrido casi todo el mundo como reportera y fotógrafa (su asignatura pendiente es Australia). Durante años alternó su periplo con la dirección de programas de televisión, hasta que decidió escribir sobre grandes mujeres exploradoras ('Las Reinas de África' o 'Las Damas de Oriente', en el 2003 y 2005), referentes del siglo XX, como Maria Callas o Coco Chanel ('Divas rebeldes', en el 2010) y también de 'Reinas malditas' (2014). 'Diosas de Hollywood' es su nuevo 'best-seller', una inmersión en las desdichadas vidas tras los focos de Ava Gardner, Rita Hayworth, Grace Kelly y Liz Taylor.

--¿Por qué estas cuatro divas y no, por ejemplo, Marilyn Monroe?

--Para mí Marilyn jugaba en otra liga. Estas cuatro actrices representan la época dorada de Hollywood, eran las mujeres más deseadas y fotografiadas, y sus vidas, además, se entrecruzan. Compartieron amistad, amantes, rodajes y grandes estudios cinematográficos. Gracias a ellas he podido revivir cómo era ese Hollywood dorado, que en realidad no era tan dorado, sobre todo para las actrices.

--¿Quedaba algún secreto por sacar a la luz de ellas?

--Ese era mi reto, descubrir cómo eran sus vidas privadas, lo que era la diosa en la intimidad y, sobre todo, ir más allá de la imagen de 'sex-symbol' que transmitían en la gran pantalla y que vendían los estudios. Hoy en día creo que se pueden revisar estas figuras porque cada vez tenemos más documentos.

--70 referencias bibliográficas más o menos cita usted.

--He usado las memorias de Ava Gardner y Elizabeth Taylor porque me parecen muy honestas. Hablan muy claro. He tirado mucho de hemeroteca, porque estas mujeres eran ídolos de masas. Cuando una de ellas se casaba la boda se retransmitía al mundo entero. Día sí y día no ocupaban las portadas. Cuando Richard Burton y Liz Taylor iniciaron su romance, durante el rodaje de Cleopatra, fue tal el escándalo que la noticia desplazó en primera plana a la crisis de los misiles de Cuba.

--También echa mano de la prensa rosa.

--En aquella época había una revista que era el azote de los famosos. 'Confidential' era la única que de alguna manera se atrevía a sacar los trapos sucios de Hollywood. También ha sido muy importante la correspondencia. Durante 12 años Richard Burton le escribió cartas de amor a Elizabeth Taylor. Él era un gran escritor, su vocación frustrada. A ella le escribía unas cartas tremendas donde se refleja el infierno de su destructiva relación, por el alcohol y las adicciones de ambos. Siempre le está pidiendo perdón, por haberla chillado, por humillarla, por tratarla mal.

--Cuenta que Burton llegó a dejarla sorda durante un mes tras una paliza.

--Salvo Grace, las vidas de todas ellas estuvieron marcadas por los divorcios, los desengaños, las adicciones y los malos tratos. En todo el libro hay un trasfondo de abusos y de alcohol. Bebían mucho y atraían a tipos muy violentos y atormentados.

--Burton no fue el único que pegó a Liz.

--Imagínese una Liz Taylor de 18 años, monísima, la 'novia de América', que se casa en una boda que organiza la Metro Goldwyn Mayer por todo lo alto con Conrad 'Nick' Hilton Jr. el tío abuelo de Nicky y Paris Hilton, el heredero del magnate de los hoteles de lujo. Y en la luna de miel, en el 'Queen Mary', al día siguiente de la noche de bodas, recibe una tremenda paliza de su marido que llega borracho al camarote. Liz perdió el bebé que esperaba debido a un fuerte golpe en el estómago que le dio él, que era toxicómano, alcohólico y adicto al juego.

--Entonces, ¿fue la actriz de los ojos violeta la que tuvo una vida más desdichada?

--No. Sin duda fue Rita Hayworth. Sufrió por partida doble. Emocionalmente era la más frágil. Por las venas de Margarita Cansino su nombre auténtico corría sangre española e irlandesa. Su padre, Eduardo, era un conocido bailarín sevillano que había triunfado en América. De niña la sacó de la escuela y la puso a bailar con él en el dúo 'Dancing Cansino'. La llevó por tugurios, casinos flotantes y los más sórdidos teatros de Tijuana. Delante del público le prohibió llamarle papá, para que la gente creyera que eran pareja. Años después le confesó a su marido Orson Welles que su padre abusó de ella sexualmente desde los 13 años y durante toda su adolescencia.

--Y encima luego tuvo que lidiar con el peor Harvey Weinstein de la época, ¿no es así?

--Harry Cohn, el presidente de la Columbia Pictures, se obsesionó con Rita cuando llegó muy joven al estudio. La acosó, le puso micrófonos en el camerino, quiso obligarla a que se acostara con él, como hacía con otras actrices. Pero ella no cedió ni un ápice y pagó un alto precio. Le gustaba llamarla a su despacho y dejar entornada la puerta del baño mientras orinaba, era su forma de humillarla. Le arruinó la carrera, la encasilló en papeles de vampiresa a lo Gilda, lo cual ella detestaba, y sobre todo le cortó una prometedora y brillante carrera en musicales. Coincidió con Fred Astaire solo en una película 'Bailando nace el amor', y él quedó tan impresionado que confesó: 'Por primera vez he sentido que mis pies tenían alas".

--'Gilda' se ve ahora desde otra perspectiva.

--Cuando veo 'Gilda' con esa mujer con esa luz, magnetismo y sensualidad admiro aún más a Rita, porque pienso en el infierno que estaba sufriendo con Harry Cohn, el 'monstruo' como le llamaba ella, y al mismo tiempo su marido, Orson Welles, se había ido de casa y la había dejado con su hija, de pocos meses.

--¿Pero las actrices no se rebelaban?

--El viejo Hollywood era racista, homófobo y tremendamente machista. Trataban a las actrices peor que al ganado. Como decía Ava Gardner, "lo único que podíamos hacer las actrices era aguantar y callar. Nos trataban como si no tuviéramos alma". En aquella época el 'star-system' era como una sociedad feudal. Los jefes de los estudios ejercían un control tremendo sobre las vidas de sus actores. Louis B. Mayer, desde su despacho de la Metro, decidía sobre los matrimonios, divorcios y hasta los abortos de sus actrices. Aquellas mujeres no eran dueñas de sus cuerpos. Tenían que pedir permiso para salir de la ciudad y hasta para casarse necesitaban el beneplácito del estudio.

--Las cuatro protagonistas tuvieron abortos, aunque acabaron siendo madres. A excepción de Ava, ¿por qué?

--Me hubiera encantado preguntarle a ella si de verdad no se arrepintió. Envejeció muy sola y seguramente si hubiera tenido hijos se hubiera sentido más acompañada. Cuando se quedó embarazada de Sinatra, durante el rodaje de 'Mogambo', ya sabía que 'La voz' era el gran amor de su vida pero era un amor que le hacía mucho daño. También le pesó el posible castigo del estudio si en aquel momento, en que su carrera de actriz despegaba, anunciaba un embarazo. Además, en aquellos meses a Frank le iba mal y era ella la que le mantenía.

--En cuanto a Grace Kelly, sorprende que lo dejara todo, una carrera fulgurante y exitosa para la que se había preparado durante años, para casarse con Rainiero de Mónaco?

--Con los años reconoció que no se casó enamorada, que el amor llegó con el tiempo y los hijos. Antes de la boda solo se han visto dos veces y se habían carteado durante seis meses. Pero lo cierto es que ella quería dejar Hollywood, porque no le gustaba vivir Los Ángeles. También se casó para contentar a su padre, que siempre la había ignorado y menospreciado. Fue su manera de decirle: 'Mira hasta dónde puedo llegar'. El señor Jack Kelly respetaba que su hija hiciera teatro, pero el cine era muy vulgar, algo casi relacionado con la prostitución. Incluso cuando ganó el Oscar y los periodistas le preguntaron, ese padre tremendo contestó: 'No entiendo que Grace haya ganado un Oscar, porque su hermana Liz-Anne es mucho mejor".

-Ni la fama, ni los amantes, ni los matrimonios les privaron de sentirse terriblemente solas.

--Tenían miedo a la oscuridad, no querían dormir solas lo que demuestra que eran mujeres muy tímidas y muy inseguras. De Ava se dijo que tuvo muchos amantes porque muchas veces se la veía regresar a casa de un sarao nocturno, bebida, del brazo de un torero, de un gitano o de un actor, pero en realidad muchos de ellos se quedaban a dormir a su lado. No había sexo, eran meros acompañantes.

--¿De todas, con qué epitafio se queda?

--Con el de Ava Gardner. Fue la estrella más libre, bohemia e independiente de la meca del cine. Fue la más auténtica. Ella misma lo resumió así: "Si tuviese que volver a vivir mi vida, la viviría exactamente igual. Tal vez un par de cambios aquí y allá, pero nada en especial. Porque la verdad, encanto, es que he disfrutado de mi vida. Me lo he pasado en grande".