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INTERVENCION EN LA COLECCION Y EL EDIFICIO DEL MUSEO EN BARCELONA

Un cuadro, dos retratos

La restauración de una obra de Picasso deja al descubierto un dibujo inédito

 

NATALIA FARRE
27/02/2013

Recuperar un pastel. Descubrir un dibujo. Y dar esplendor a un salón neoclásico. Estos han sido los resultados de los dos últimos trabajos de restauración emprendidos por el Museu Picasso de Barcelona. Por un lado, la intervención en el Retrato de la madre del artista (1896) ha supuesto liberar la obra de las tensiones que sufría y de su posible destrucción, a la vez que ha sacado a la luz un retrato de carboncillo y clarión escondido en el reverso. Por otro lado, la restauración de la sala de baile del palacio Baró de Castellet, una de las sedes del museo, ha permitido devolver el brillo original a uno de los pocos conjuntos neoclásicos que existen en la ciudad.

Continente y contenido puestos al día para ofrecer, según Bernardo Laniado-Romero, director del centro, "una visita de calidad, no solo de cantidad". Aunque con la reapertura de la sala neoclásica también aumentará el número de trabajos expuestos, pues se aprovechará el espacio recuperado para exhibir de forma permanente parte de la colección de cerámicas del museo. Aunque de momento, hasta el 7 de abril, la estancia restaurada acogerá de forma excepcional el Retrato de la madre del artista expuesto con un montaje especial que permite ver el anverso y el reverso, con el dibujo descubierto, de la pieza.

Poco se sabe de esta obra inédita que está en fase de estudio para poder datarla y autentificar su autoría, que en caso de ser de Picasso, como se cree, solo sus herederos pueden otorgar. Hasta ahora solo hay dos certezas: que el dibujo es anterior al Retrato de la madre del artista y que la colección del museo tiene una obra que coincide en encaje, técnica, papel e interpretación del claroscuro: Busto de caballero del siglo XIX . Ambos dibujos podrían ser un ejercicio de escuela y una copia de otras obras. En el caso del Busto , de una terracota de 1878; falta por descubrir qué grabado o pintura, posiblemente de un artista flamenco del siglo XVII, dio pie al dibujo ahora descubierto. Pese a que estas intervenciones forman parte del trabajo habitual del centro, el museo quiere poner en marcha una campaña especial de restauración para trabajar sobre obras obras.