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«El dinero ha ganado y la razón ha perdido»

 

«El dinero ha ganado y la razón ha perdido» - GETTY IMAGES / ERIC FOUGÈRE

NANDO SALVÁ
31/03/2019

Más de tres décadas después de darse a conocer internacionalmente con El declive del imperio americano (1986) y pasados 15 años desde que ganó el Oscar con Las invasiones bárbaras (2003), llega a la cartelera con La caída del imperio americano, entrega final de una peculiar trilogía sobre la condición humana. En ella, el canadiense Denys Arcand se sirve de la peripecia de un doctor en filosofía que se encuentra dos bolsas llenas de billetes para explorar el triunfo del capitalismo.

-El título de su nueva película la identifica como la tercera entrega de la trilogía que empezó con ‘El declive del imperio americano’. Pero sus similitudes con aquella o con ‘Las invasiones bárbaras’ no son inmediatamente aparentes.

-Incluso después de todos estos años, los títulos se me siguen dando fatal. Pensé en llamarla El triunfo del dinero, pero alguien me dijo que con ese nombre nadie iría a verla. En realidad, en todas mis películas hablo de lo mismo: la sociedad y la época en la que vivo. Y, para mí, nuestro tiempo está marcado por la caída del imperio estadounidense, que es ingobernable. Es una caída lenta, pero inexorable. La del Imperio Romano llevó cinco siglos, tengamos paciencia.

-El tema principal de la primera entrega era el sexo; el de la segunda, la muerte. ¿Por qué ha decidido centrar esta tercera en el dinero?

-Porque no hay nada más. Hemos eliminado la idea de la muerte de nuestras vidas, y perdido interés en el sexo. ¿Y los ideales? Hace 30 o 40 años aún existían auténticos marxistas que creían en la revolución y la lucha de clases. Todo eso ha muerto. La izquierda tradicional, que se encargaba de proponer medidas sociales, ya no existe. El dinero ha ganado y la razón ha perdido. Incluso en el mundo del cine. Lo que importa ya no es la calidad de la película, sino su recaudación el primer fin de semana.

-¿Y usted? ¿Sigue comprometido o ha tirado la toalla?

-Estoy tan perdido como mis personajes. Llevo años sin votar, no me siento representado por nadie. Y la era digital me supera. Facebook trafica con nuestra información privada, los hackers rusos manipulan los procesos democráticos, Netflix está asumiendo el control del cine. Ya ni siquiera voy al cine, porque la mayoría de los cineastas que amé han muerto y la mayoría de películas que proyectan son entretenimiento vacío. Si quiero entretenerme, veo jugar a Nadal.

-En todo caso, ‘La caída del imperio americano’ es más optimista de lo esperado. No muestra fe en el sistema, pero sí en el individuo.

-Siento que hay muchísimas personas admirables. La vejez me ha ablandado. Después de todo, he tenido una vida de éxito, amor y felicidad. Y no me gusta que el espectador salga con ganas de suicidarse.

-Asimismo, es una obra menos íntima y emocional. Su actitud satírica es más agresiva.

-Cuando hablaba de sexo estaba haciéndolo de las mujeres que conocí, de las amigas que hice en la universidad en una época en la que todos nos acostábamos con todos. Luego, cuando después de cumplir los 60 años dirigí ‘Las invasiones bárbaras’, rendí tributo a todas las personas que empezaban a morir a mi alrededor: padres, hermanos, amigos. Había mucha implicación sentimental en todo eso. Pero el dinero no invita a ese tipo de introspección sino a actitudes mucho más violentas.