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La crítica teatral

‘El plan’, amable entretenimiento de teatro-circo

 

JOSÉ MANUEL VILLAFAINA Crítico de teatro
18/03/2017

El plan’ es un espectáculo de teatro-circo de la compañía extremeña Con-Plot, creada el pasado año por tres artistas profesionales de la región -Carlos Romero, Ilia Miña y Olga Calle- con amplia formación y trayectoria circense y de teatro-danza en varios países. A Ilia y a Olga las he visto estos últimos años en Extremadura participando en espectáculos de distintas compañías (Teatrapo, Karlik, Abadulake, Ardalén, etc.), exhibiendo con virtuosismo técnicas circenses de cuerda aérea y danza trapecio (Ilia) y de equilibrio pulls y acrobacia (Olga). Una y otra, actuando con Abadulake en el espectáculo Expertas, obtuvieron el premio del público de la conocida Feria Ibérica de Teatro de Castilla León 2015. De Carlos Romero solo sabía de su formación artística en Londres y de su participación en la prestigiosa compañía Gandini Juggling, con la que ha visitado más de 15 países.

El plan es el primer trabajo de esta compañía emergente, representado el verano pasado en el Festival de Teatro de Calle en Villanueva de la Serena y, recientemente, adaptado para salas a la italiana, en el teatro Imperial de Don Benito. El espectáculo, supone una investigación procedente del circo contemporáneo que lejos del imaginario asociado a la espectacularización, canalización y explotación comercial del circo, en este trabajo se conjugan perspectivas y aprendizajes procedentes del teatro desde parámetros lúdicos.

Desde luego, la producción no es como las del famoso Cirque du Soleil que maneja muchísimo presupuesto. La compañía extremeña ha dispuesto de un exiguo presupuesto que ha estado bastante bien aprovechado en una propuesta que no es solo utilizar las habilidades y destrezas que se usan simplemente para impresionar al público, sino en que sus formas expresivas sirvan también como instrumentos narrativos, siendo conscientes de que los cuerpos de los artistas en armonía con los objetos y el espacio arrojan una serie de signos que invitan a una lectura distinta. Es lo que se observa, más o menos, en el trabajo creativo de la compañía.

Aunque el espectáculo está fundamentado principalmente en la acción de distintas expresiones circenses, la trama-teatral- de El plan es sencilla pero original. Parte de un misterioso anuncio de un brindis que se recrea después de varios juegos de improvisación y de interacción, sobre todo desde el momento donde parte del público es captado como un compañero de viaje que subirá al escenario para secundar roles entre los distintos números de acrobacias, manipulación de objetos y equilibrios que van mezclándose -con pinceladas humor gestual- hasta el tramo final de la obra. El brindis lo culmina el público participante -todos y cada uno- conforme a sus mejores deseos. El plan es un brindis por la libertad y el amor.

La dramaturgia y dirección es de Rolando San Martín, experto en el ámbito del teatro, la performance, el circo y la danza (que tiene un Max al Espectáculo Revelación 2008). Aquí destaca más el montaje que la dramaturgia (donde el argumento teatral del espectáculo requiere más desarrollo en el planteamiento de algunas situaciones). En los números circenses -ambientados por una buena música y luminotecnia- logra belleza plástica en el equilibrio con sillas, cuerda aérea, malabares, acrobacia y danza. En la parte teatral se la juega dejando, tal vez, excesivo margen a la improvisación de los actores (que, en esta ocasión, en la sala del Teatro Imperial contaron con la participación de un público activo que funcionó muy bien).

En la interpretación, los tres artistas mencionados -Ilia Carlos y Olga- muestran con perfección sus capacidades circenses de una poética muy visual y un digno trabajo teatral de desparpajo corporal y comunicativo que atrae a todos los públicos.

En resumen, un jovial y amable entretenimiento de teatro-circo que el espectador acogió con agrado, aplaudiendo en cada número y al final de la función.