+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Un desembarco superheroico

Marvel Medio siglo en España

 

ANNA ABELLA
14/01/2020

Tres décadas después del primer número de Marvel Comics, en abril de 1969 aterrizaba en los quioscos de aquella España aún franquista el primer número de Los 4 Fantásticos de la mano de la Ediciones Vértice en una tirada de 16.000 ejemplares, con portada de Enrich, la entonces etiqueta de Historias gráficas para adultos, que exigía la ley, y las frases reclamo de Episodios completos y Edición especial (que se perpetuó en entregas posteriores). Era un librito de 15x21 cm., de 128 páginas en blanco y negro (formato que obligaba a modificar y manipular la composición de las viñetas originales), con lomo y tapas de cartón, que costaba 25 pesetas (un precio considerable para la época) y que no citaba en ningún momento el nombre de los autores o datos sobre la edición estadounidense.

A aquel primer título le seguirían los de Daredavil (al que aquí conocimos como Dan Defensor, cosas de las deficientes y equívocas traducciones de la época, que también rebautizaron a Hulk como La Masa, a Silver Surfer como Estela Plateada y a Iron Man como Hombre de Hierro), Patrulla-X, Vengadores, Capitán Marvel, Capitán América y Spiderman.

Desde entonces ha pasado medio siglo, una celebración que Panini, que desde el año 2004 publica aquí a los superhéroes de La Casa de las Ideas, recordaba con el volumen 50 años de Marvel en España, poco antes de acabar el 2019, un año después de la muerte de Stan Lee, su icono: visionario editor, creador y escritor de cómics que dotó a sus superhéroes de una dimensión humana y creó un universo donde las historietas se relacionan unas con otras.

VIETNAM / Pese a la deficiente edición, aquellas primeras publicaciones de Vértice, propiedad de José Torra Más, marcaron a una generación de lectores como Alejandro Martínez Viturtia, desde 1998 editor de Marvel y hoy director editorial de Panini, autor junto al editor Julián Clemente de varios textos que en este libro ilustrado recorren minuciosamente esta historia local de Marvel.

«Los jóvenes de la época estábamos acostumbrados a leer mortadelos, a Capitán Trueno, Tintín y Astérix, grandes tebeos, y de golpe nos encontramos con unos donde claramente ponía que eran para adultos, que lo que contaban sus historias tenía consecuencias, que lo que ocurría en un tebeo tenía lazos con lo que pasaba en otros. Éramos niños –recuerda Viturtia de cuando tenía 12 años– pero éramos conscientes de que leíamos algo trascendente porque de repente veíamos en Spiderman remordimientos por la guerra de Vietnam, conflictos raciales o al Capitán América en desacuerdo con la política de su Gobierno. Fue un desembarco del cómic adulto en España».

La era Vértice, que significó la consolidación de Marvel en España, estuvo marcada por las impactantes portadas del dibujante Rafael López Espí, de quien reproduce una entrevista el libro, que está además salpicado de historietas cortas. A partir de 1974 fueron corrigiéndose algunas deficiencias, como la alteración del formato, y llegó el color. Y otras editoriales, como Ediciones Laida, Montena y Bruguera, pillaron parte del pastel marveliano a medida que Vértice, que empezó a tener problemas económicos, fue abandonando series.

Sin embargo, la edición de Bruguera también dejaba mucho que desear (además de usar su característica rotulación mecánica rompía el orden cronológico desordenando las historias y sus formatos obligaban a recortar diálogos o suprimir páginas).

Y en 1982, cuando Bruguera suspendió pagos, Planeta entró en escena publicando La espada salvaje de Conan en el sello Forum, que con Antonio Martín al frente (que se rodeó de Pere Olivé y Francisco Pérez Navarro) abrió una etapa de calidad y fidelidad a Marvel. «Le dieron al público lo que quería –explica Viturtia, que se incorporó a Forum como editor en 1998–: saber quiénes eran los dibujantes y guionistas [por fin aparecerían los nombres de Stan Lee, Jack Kirby o Steve Ditko], el formato americano, buena rotulación, traducciones cuidadas y orden en la publicación. Aumentaron el catálogo y, como ya hizo Stan Lee en los 60, ofrecieron artículos y correo al lector».

LOS CLÁSICOS / En el ínterin, el dueño de Vértice rehízo su relación con el licenciatario y usó el sello Surco para algunas series, hasta que su muerte dejó en 1985 a Forum en solitario. Y en los 2000, tras dos décadas en que las buenas historias se habían echado de menos, llegaron los coleccionables (Planeta DeAgostini), las grapas de alta calidad y, de la mano de Viturtia, la recuperación de clásicos de los 60,70 y 80 con la Línea Excelsior, con la Biblioteca Marvel en cabeza, hoy Marvel Gold.

Pero en el 2004, la italiana Panini Comics, que tenía los derechos internacionales de Marvel desde 1996, decidió no renovarlos a Planeta para desembarcar como Panini España, con José Luis Córdoba de director. Este optó por no tocar lo que funcionaba y eligió una línea de continuidad con la labor de Forum. Y mantuvo parte del equipo, como Viturtia, que calcula que hoy Panini, que ha multiplicado formatos (de más caros a más económicos), publica unos 500 títulos al año entre grapas y libros para un lector cuyo perfil es de «un varón entre los 15 y 55 años, con estudios y muy aficionado a la lectura, no solo de cómics».

Pero eso empieza a cambiar pues destaca la llegada de lectoras gracias al protagonismo de nuevas heroínas, «poderosas, listas e inteligentes y que tienen los problemas de las mujeres del siglo XXI». Y ahí está Capitana Marvel.