+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

ESTRENOS DE CINE

Quién es quién en 'El irlandés', la obra magna de Scorsese sobre la mafia

Robert De Niro, Al Pacino y Joe Pesci interpretan en el filme a tres personajes reales, el asesino a sueldo Frank Sheeran, el líder sindical Jimmy Hoffa y el mafioso Russell Bufalino

 

Joe Pesci, Robert De Niro y Al Pacino, en una imagen promocional de ’El irlandés’ -

BEATRIZ MARTÍNEZ Y JULIÁN GARCÍA
14/11/2019

'El irlandés' se inspira en el libro de Charles Brandt 'Jimmy Hoffa. Caso cerrado' (Crítica), apasionante obra de investigación fruto de los cientos de horas de grabación de las conversaciones entre el autor y Frank Sheeran, un asesino a sueldo y veterano de guerra real que trabajó durante varias décadas al servicio de la mafia. En el filme de Martin Scorsese, un anciano Sheeran (Robert De Niro) evoca su carrera como sicario, en particular su trabajo al servicio del jefe mafioso Russell Bufalino (Joe Pesci) y su papel en la desaparición de su viejo amigo y líder sindical de camioneros Jimmy Hoffa (Al Pacino). Una historia apasionante para un recital actoral de tres leyendas cuyas carreras están de vinculadas de un modo u otro al cine de Scorsese y, sobre todo, al cine del hampa.

ROBERT DE NIRO

La primera vez que vimos a Robert de Niro en una película de Martin Scorsese fue en 'Malas calles', entrando en un bar a ritmo de Jumpin Jack Flash de los Stones. En un mismo plano surgían dos leyendas: Scorsese reinventando el cine de gánsteres, dotándolo de una nueva dimensión y sentando las bases de su estilo, y De Niro encontrando un cómplice para explotar sus cualidades como intérprete.

Los presentó Brian de Palma y su conexión fue inmediata, quizás porque ambos se habían criado y curtido en Little Italy. Su compenetración creativa terminó de asentarse tres años después gracias aTaxi Driver (1976) y al icónico Travis Bickle. Le seguirían el drama musical New York, New York (1977) y Toro salvaje (1980), actuación por la que De Niro consiguió su primer Oscar como protagonista (había ganado el de mejor actor de reparto por El Padrino II).

El rey de la comedia (1982) le dio la oportunidad de abarcar otros registros más histriónicos, pero regresó a la mafia convirtiéndose esta vez en el capo principal en la continuación perfeccionada de Malas calles, Uno de los nuestros. Un año después firmarían juntos un 'remake' de El cabo del terror con un De Niro recogiendo el testigo de Robert Mitchum. Hasta que llegó su última colaboración, la monumental Casino.

Han pasado 24 años desde entonces. Ambos querían trabajar una vez más, pero tenía que ser un proyecto especial. Una película que sirviera para condensar toda su relación y darle un sentido crepuscular. Y eso es El irlandés. La cámara nos lleva por los pasillos de un geriátrico y ahí está De Niro, en una silla de ruedas, anciano, dispuesto a contarnos una última, la definitiva y más grande historia de gánsteres.

AL PACINO

Resulta casi inconcebible que las trayectorias de Martin Scorsese y Al Pacino no se hayan cruzado hasta este momento. Pero así ha sido. Ambos debutaron en la misma época, el éxito de sus carreras fue avanzando de manera casi paralela, recibiendo respeto y consideración muy temprana, Pacino por El Padrino de Francis Ford Coppola en 1972 y Scorsese por a sus Malas calles un año más tarde.

Pacino fue uno de los grandes representantes del método Stanislavski de su generación (sustituyendo a Marlon Brando) que aprendió de Charlie Laughton y de Lee Strasberg: para trasmitir, había que sentirlo todo. Su potencia expresiva, el arrebato interno que desprendían sus interpretaciones y su carisma lo elevaron a los altares.

Trabajó con Sidney Lumet en Serpico (1973) y Tarde de perros (1975), desplegó todas sus dosis de ambigüedad en el thriller de culto A la caza (1980), de William Friedkin y alcanzó el culmen el género criminal en dos películas de Brian de Palma, El precio del poder, encarnando al megalómano desquiciado Tony Montana, y Atrapado por su pasado. Pero no fue ni por Michael Corleone ni por toda esta troupe de mafiosos al borde del delirio, sino por interpretar a un invidente en Esencia de mujer por lo que terminó ganando el Oscar.

De Niro y Pacino no compartieron plano en El Padrino II, pero sí se enfrentaron en Heat, de Michael Mann, y todo el mundo celebró este encuentro como un auténtico acontecimiento. Si aquello fue caviar, lo de El irlandés es pura ambrosía. Scorsese los convierte en una pareja memorable dotándola de una épica cinematográfica al estilo de El hombre que mató a Liberty Valance en versión mafiosa.

JOE PESCI

Joe Pesci estaba a punto de abandonar su carrera como actor cuando Martin Scorsese y Robert de Niro lo ficharon para interpretar a Joey La Motta, hermano y mano derecha del implacable boxeador Jake La Motta. en 'Toro salvaje'. Desde ese momento se convirtió en el secundario de lujo de las películas del tándem. Su entendimiento con De Niro era tan grande que juntos podían improvisar escenas dándose la réplica con la mayor naturalidad del mundo.

Meterse en la piel de Tommy DeVito en Uno de los nuestros no solo le valió un Oscar al mejor actor de reparto sino quedar incrustado en el imaginario popular como uno de los gánsters más virulentos de la historia del cine. Con solo decir "¿Te parezco gracioso?¿Qué tengo yo de gracioso?" se te helaba la sangre. Su personaje admitía pocas bromas. Tampoco Nicky Santoro, el matón inseparable de Sam Ace Rothstein, tenía mucho sentido del humor en Casino, capaz reventar con un bolígrafo a un pobre tipo por hacer un simple comentario sobre su amigo.

Pesci apareció en las dos películas dirigidas por Robert De Niro, Una historia del Bronx y El buen pastor y tras protagonizar Love ranch junto a Helen Mirren y Sergio Peris-Mencheta (con anterioridad había trabajado con Victoria Abril en Jimmy Hollywood), decidió retirarse del cine y dedicarse a la música con su nombre artístico Joe Doggs, con el que ha sacado algún disco y actuado en clubs de jazz neoyorquinos.

De nuevo Scorsese y De Niro lo han sacado de su retiro para ofrecerle un último viaje juntos. Pesci interpreta al mafioso Russell Bufalino, protector de Frank Sheeran (De Niro) y la imagen de ambos tomando pan con vino al principio y al final de la película, de alguna manera simboliza el principio y el fin de una era.