+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

VICTORIA ROJIBLANCA

El Atlético encuentra su mejor versión (1-0)

El equipo de Simeone le gana al Levante con su versión más ambiciosa, ofensiva y espectacular, aunque solo gracias a un gol de penalti

 

Griezmann celebra el gol del Atlético ante el Levante. - EFE

ALEJANDRO GARCÍA
13/01/2019

El Atlético salió ante el Levante con una autoridad y una ambición que no se recordaba en un tramo inicial de partido, entre la espesura habitual de su ataque, los planteamientos rácanos de Simeone y el castigo permanente de las lesiones. Brindó la primera parte más entretenida de la temporada, pero el día que más buscó el gol, fue el que más le costó encontrarlo. Al final llegó, con un penalti muy discutible, pero reafirmó la apuesta por el fútbol que hizo Simeone.

Con Griezmann cada vez más fino, el Atlético encontró un filón en la verticalidad y ganas de Vitolo, titular por delante del inoperante Lemar, que generó ventaja con conducciones en velocidad y pases filtrados, trufada con una intensidad, una presión y una intención ofensiva de todo el equipo que suele reservar para las segundas partes.

GOL ANULADO POR EL VAR

Así llegó un gol antes de los diez minutos, que el Metropolitano celebró y el VAR anuló por una falta de Rodrigo en el nacimiento de la jugada, antes de la maravillosa asistencia de Vitolo a Koke. El Atlético ya merecía ir por delante, y lo mereció con más motivo, pero lo conseguiría hasta la segunda parte.

Entre tanto, Simeone tuvo que hacer frente a otra lesión en defensa, la de Savic, con Juanfran de lateral izquierdo y Lucas Hernández en la grada, pese a llevar dos días entrenando con el grupo.

El Levante, que sufrió mucho todo el partido, maniatado por los locales, creyó disfrutar por un momento de sus habituales incursiones, profundas y verticales, aunque fueron menos frecuentes de lo que hubiera deseado Paco López. El partido se atemperó unos minutos, pero el Atlético volvió a revolverse con la furia de un animal herido, reaccionó con violencia y visceralidad en busca de un gol que se le negaba por centímetros. Mientras, el Cholo impregnaba de electricidad el ambiente del Metropolitano, cada vez más beligerante, y a su equipo, incluso algo precipitado en su cruzada.

AMBICIÓN ININTERRUMPIDA

Con Koke omnipresente en la línea de tres cuartos, nada cambió en la segunda parte, con una posesión abusiva de Atlético, en constante disposición atacante. Las ocasiones siguieron llegando, con ellas los fallos, y con ellos una ansiedad creciente, mientras el Levante intentaba sobrevivir.

Después de buscarlo por todos los medios, el 1-0 llegó con un penalti muy cuestionable, por una mano involuntaria de Vukcevic que cortó un centro de Thomas. Griezmann hizo un lanzamiento imparable para poner justicia en el marcador, por juego y por intención.

LA SATISFACCIÓN DEL BUEN TRABAJO

Entre la impotencia del Levante, el Atlético empezó a manejar el partido con una sensación irreal de trabajo realizado. Paco López buscó la reacción de su equipo con los cambios y disfrutó de alguna llegada para hacer el empate, pero el Atlético también tiene un portero excelso.

El Atlético disfrutó del final del partido, entre cánticos a Oblak y una ovación a Vitolo por la que ha peleado sin éxito durante un año. Pudo hacer más goles, pero la imprecisión lo impidió. Con la mejor imagen de la temporada, el Atlético mantiene se firme y sólido en su apuesta por la Liga, un reto bañado de satisfacción y confianza tras la mañana del domingo en el barrio de Canillejas.