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SORTEO DE COPA

Barça y Madrid: clásicos en un mes de locura

Guillermo Amor indica que "el Madrid está solucionando los pequeños problemas que tenía y está jugando bien últimamente"

 

Luis Suárez celebra su tercer gol al Madrid. - EL PERIÓDICO

ALBERT GUASCH
01/02/2019

Cuando cumplió 12 meses al frente del Manchester United, Jose Mourinho colgó en Instagram una foto de una pizarra blanca de su despacho de Carrington repleta de anotaciones con rotulador. Era un calendario congestionado. Partidos y más partidos. Viajes. Entrenamientos. Estudio de rivales… A saber qué más. Se supone que el portugués no quería más que reconocimiento y elogios por sobrellevar una agenda tan extenuante. Que alguien le dijera que lo suyo era un esfuerzo sobrenatural. Alguien único... Lo típico de él.

No buscó Ernesto Valverde (ni Santiago Solari, dicho de paso) compasión de nadie. El calendario que se les avecina a ambos entrenadores es ciertamente merecedor de una estampa de Instagram, con ‘likes’ sarcásticos en abundancia de los seguidores rivales. Más cargado, imposible. Y con tres enfrentamientos entre Barça y Madrid inmediatos. El Clásico revivirá en las semifinales de Copa y poco después en la vuelta de la liga. Pero Valverde (a Solari no se le pudo escuchar) se encogió de hombros, estoico y sin aspavientos, marca de la casa.

ENTRENADOR DEL BARÇA

“El calendario es fortísimo si no caes eliminado en las competiciones que vas jugando, pero estamos confiados de poder afrontarlo con garantías”, dijo sin subrayar nada. Duelo con pólvora en la Copa, partidos duros en la Liga, vuelve la Champions… Pero Valverde no derramó lágrimas. ¿Toca el Madrid? “Podía suceder”, susurró. Añade esta eliminatoria combustión a la pizarra blanca de Sant Joan Despí. Elimina, en principio, la opción de dar reposo a los pretorianos más decisivos.

SIN LAMENTOS

“Serán dos grandes partidos que vienen en un momento en que los dos equipos estamos inmersos en todas las competiciones y que tienen una carga de intensidad superior, pero no nos vamos a quejar, porque resultan muy atractivos para la gente y obviamente también para nosotros”, expuso el técnico azulgrana.

Valverde se encuentra en un buen momento de imagen. Es como si la remontada ante el Sevilla, superlativa en fondo y forma, le hubiera resarcido a los ojos de parte de la opinión pública azulgrana. La plomiza imagen del Barça en determinados partidos ha quedado en el rincón de las anécdotas al percatarse el aficionado que en situaciones estimulantes el equipo es capaz de pulsar el botón del fútbol lúdico y efectivo. Algo tendrá que ver en ello el técnico, que se puso irónico al amenazar con tomarse el martes “el día libre” y anular la comparecencia de prensa de continuar las preguntas sobre los enfrentamientos con los blancos. Los del Madrid, no los del Valencia.

Los valencianistas figuran en la parte inmediata de la pizarra blanca de Valverde. Luego al Barça le espera el Madrid, el Athletic, el Valladolid, el Olympique de Lyon, el Sevilla y el Madrid de nuevo y en dos ocasiones. Todo ello justo en un mes que es obviamente frenético. Se diría que el equipo de Solari tiene ante sí un mes aún más complicado. Alavés, Barça, Atlético, Ajax, Girona, Levante y Barça en la doble ocasión mencionada. Una retahíla de encuentros para medir la consistencia de su recuperación.

EL ESTADO ANÍMICO

El último referente entre azulgranas y madridistas es el 5-1 de la Liga. La primera gran exhibición de la cohorte barcelonista, y sin Messi, de esta temporada. Valverde hizo ver que no es tan referencial esa goleada. “En aquel momento ellos atravesaban una situación complicada, sobre todo desde el punto de vista anímico. Ahora están obteniendo mejores resultados y eso complica la eliminatoria”, dijo el entrenador.

Entonces el banquillo blanco era ocupado por Julen Lopetegui. Lo hizo por última vez en el estadio barcelonista. Florentino Pérez no perdonó esa humillación, forjada con una terna de goles de Luis Suárez, un gol de Coutinho y otro, el quinto, de Arturo Vidal. El éxtasis del Camp Nou fue proporcional a la miseria de la Casa Blanca. Ahora, no obstante, su estado de ánimo ha cambiado. Emilio Butragueño, representante institucional del Madrid, lanzó un ligero desafío al asegurar que “ellos deberán ofrecer su mejor nivel”. Nadie lo duda. Si las piernas aguantan como deben.