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«Es una aventura durísima»

 

«Es una aventura durísima» -

LUIS MENDIOLA
17/09/2019

Toda la pasión y el conocimiento que poseía como jugador, Jorge Garbajosa (Torrejón, 19/7/77) intenta trasladarlo a su responsabilidad como presidente de la Federación Española de Baloncesto. Desde que asumió el cargo, con una plata y un bronce olímpicos en Río 2016, no ha parado de recibir alegrías.

–La selección ha hecho saltar los pronósticos por los aires...

–Sobre todo lo que me queda es la sensación de ese orgullo que tiene el equipo y que ha transmitido más allá de los a los aficionado. Es orgullo de sociedad. Los videos que nos llegan, los mensajes de la gente no aficionada son una maravilla. Me hace especial ilusión por los jugadores porque se merecen que creamos en ellos. En esta selección ya no hay júniors de oro y hemos ganado un Mundial. Así que no es ningún salto de fe. El baloncesto español es muy grande. No habrá otro Gasol, pero está su hermano, y cuando no esté, estará Willy u otro.

–¿Tiene un sabor especial el oro?

–Quiero ser muy justo con mis emociones, que a veces no es fácil. Yo creo que esto es fruto de dos cosas: por un lado el esfuerzo de estos 12 tíos, del seleccionador y los asistentes. Esto no empezó el 24 de agosto cuando vinimos para acá, sino en noviembre de 2017 cuando nos fuimos a Montenegro en una ventana con un equipo diferente; alguno repite, otros no. Esto es una aventura, durísima como no recuerdo otra. Pero también es parte del legado de quienes les han precedido. El legado de aguante, de trabajo, sacrificio y de creer que no hay rival al que no podamos vencer. Y no es un titular fácil. Lo han demostrado contra Serbia, Italia, Australia, Argentina… Eso es mérito de ellos, pero también de los que les han precedido.

–¿Podemos fijar el origen de esta racha en el Mundial del 2006?

–En Japón empezó un viaje maravilloso al que, por suerte, no se le ve fin. Eso es lo mejor. Porque si miras, tenemos un equipo totalmente renovado a día de hoy, pero es que luego está la sub-20 plata en el Europeo, sub-18 y sub- 16 campeona de Europa, la sub-19 femenina, tercera del mundo, la absoluta femenina, campeona de Europa con un ciclo inolvidable...

–¿Tiene motivos para ser optimista de cara al futuro?

–Sí, porque los hechos lo demuestran. Decían que después de la generación del 80, la de los júniors de oro, llegaba la nada, la travesía del desierto. Pau o Navarro no habrá otros. Pero está Marc, Ricky, Rudy, los Hernangómez... Por detrás, en categorías inferiores, vienen los Garuba, Aldama, Núñez, Alocén, jugadores que las demás federaciones admiran. Tengo muchos motivos para ser optimista. Ganar, no podremos ganar siempre, pero para estar siempre entre los que aspiran a ganar, sí.

–Compare las sensaciones de este Mundial y las de Saitama.

–Muy diferentes. Muy bonita las dos. Entonces, las horas previas estuvieron interrumpidas por la lesión de Pau Gasol. Pero cuando llevas tantos años trabajando en tu club, en la selección, todo tu trabajo, el individual y el colectivo, cobra sentido con este oro. Dicen que las finales se ganan, cierto. Pero las finales se disfrutan porque es consecuencia de un trabajo. Y esto será inolvidable.

–Hace mes y medio no se hubiera imaginado este escenario...

–Es que esto no empezó hace mes y medio, sino en verano 2017, una concentración en la Costa del Sol. Este mes y medio es la consecuencia de estos dos últimos años. Entonces no sabíamos cómo iba a acabar. Pero el esfuerzo da sus frutos. Más que sorprenderme, me admira lo logrado. ¿Sorpresa por cómo iba a salir? Claro que sí. ¿Sorpresa en cuanto a no creer en ellos? Por supuesto que no. Siempre hay que creer en nuestros jugadores.