La Federación Española de Fútbol (RFEF) tendrá que entrar de lleno en el nuevo escándalo que sacude al fútbol español por la supuesta compra por parte de Enrique Ortiz, máximo accionista del Hércules, del partido contra el Córboda, de Segunda División. Una conversación telefónica revela que Ortiz pagó 100.000 euros al portero del equipo andaluz para favorecer el triunfo alicantino. La RFEF espera recibir del Consejo Superior de Deportes las diligencias judiciales y las pondrá en manos de su departamento jurídico.

El ascenso del Hércules a Primera División está seriamente amenazado después de conocerse que su máximo accionista intentó presuntamente hasta en cuatro ocasiones la compra de partidos. Ortiz no consiguió su objetivo en los casos de tres de sus rivales: Salamanca, Girona y Recreativo. Con el Córdoba fue diferente. Según las grabaciones que obran en poder de la policía y que ayer difundió el diario El País , al Córdoba le ofreció 300.000 euros para amañar el encuentro, algo que no aceptaron los jugadores.

SE LANZO AL OTRO LADO Sin embargo, Ortiz asegura que el meta del club andaluz, Raúl Navas, sí acepto. "Le di 100.000 euros al portero y se tiró para el otro lado en el gol de Tote. Es que fue la hostia, macho", le comentó Ortiz a un familiar, según recoge el rotativo madrileño. Una acusación que el portero del Córdoba niega rotundamente. "Hacer daño es muy fácil, pero ya he hablado con los compañeros de mi equipo para dejarles todo claro", declaró Navas, que recuerda que en el encuentro ante el Hércules, que venció 4-0, su equipo no tenía asegurada la permanencia. "Fuimos a ganar, pero no fuimos los únicos que salimos goleados de allí. Al Albacete le metieron seis y también se jugaba la vida", añadió el guardameta.

Las grabaciones en las que Ortiz hace alarde de la cuantía que pagó a Navas y el efecto que tuvo en el primer gol del Hércules, obra de Tote, tienen su origen en el llamado caso Brugal , una supuesta trama de corrupción en el negocio de basuras del sur de Alicante, cuya investigación se lleva a cabo desde el 2007. En ella, Ortiz podría estar presuntamente implicado por cohecho, fraude y tráfico de influencias.

SANCIONES DEPORTIVAS En cuanto a la presunta compra de partidos por parte de Ortiz, al tratarse de hechos que no son constitutivos de fraude deportivo y que, por tanto, no están incluidos en el Código Penal, las diligencias han sido archivadas. No será igual a partir del 1 de enero del 2011 cuando la nueva Ley del Deporte permita que este tipo de acciones se castiguen con penas de entre seis y cuatro años de cárcel.

Ahora, la sanción podría ser de orden deportivo. El primer paso puede darlo el Comité de Competición, que podría sancionar con seis puntos al Hércules, lo que le permitiría al Betis recuperar su plaza en Primera División. En el caso del Córdoba, descendería a Segunda B y el Cádiz ocuparía su plaza. Un lío que augura un mes de agosto calentito y con muchos clubs con intereses en él.