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EXTREMEÑO CON PROYECCIÓN NACIONAL

Innovación para la inclusión

Martín Gamonales, que está estos días con la selección española para futbolistas con parálisis cerebral, ha implantado un sistema de monitorización para seguir la evolución de estos deportistas

 

Innovador 8 El extremeño colocando el dispositivo WIMU a un jugador. - CEDIDA

Contento 8 Martín Gamonales, en Sevilla, donde está con la selección española de parálisis cerebral. - CEDIDA

PILAR GARCÍA SÁNCHEZ
19/07/2019

Desde pequeño lo tenía claro. Quería ser profesor de educación física o hacer cualquier otra cosa relacionada con el deporte. Como casi todos los niños, jugó al fútbol (pasó por todas las categorías del San Francisco de Cáceres) y en 2010 empezó a entrenar a equipos de base. Pero quería ir un paso más adelante. Hoy, el currículum de José Martín Gamonales (Alcuéscar, 1982) así lo dice: es diplomado en Educación Física, grado de Ciencias del Deporte, tiene cuatro másteres sobre cuestiones deportivas, la tesina sobre la actividad física y el deporte y un doctorado en Ciencias del Deporte. En mayo impartió dos conferecnias en Montijo durante las VII Jornadas de Formación en Fútbol. En una habló de ‘Fútbol a otro nivel’ y en la otra de ‘Fútbol adaptado para ciegos’.

Además, desde esta última temporada (2018-2019) es el entrenador de la selección extremeña para futbolistas con parálisis cerebral (PC). Y estos días está en Sevilla con la selección española en el Campeonato del Mundo de fútbol 7 de PC como miembro del cuerpo técnico. Como jugador hay otro extremeño, Lolo Bernabé.

En el Mundial en Sevilla

En la capital andaluza se disputa el Mundial hasta mañana sábado y en él participan 300 deportistas repartidos en 16 selecciones. Los rivales de España en el Grupo C han sido Ucrania, Argentina y Australia. El combinado español finaliza en el puesto 15, con una única victoria contra Finlandia, pero eso no desmerece el trabajo del extremeño, más centrado en el trabajo técnico y en la proyección de futuro. «Estamos compitiendo contra países que en temas de discapacidad están por delante de nosotros y que poseen jugadores que se dedican a esto de forma profesional, cobrando y con un mayor número de horas de entrenamiento», explica Gamonales.

Sus expectativas no eran buenas, pero él no se centra en la clasificaciones, si no en la ilusión de los chicos y la visualización que la selección pueda alcanzar, siendo esta, la falta de visualización y de conocimiento, los dos factores que más afectan al deporte de jugadores con discapacidad en España y que influyen en que este no pueda llegar al nivel de otros países. «No se invierte, falta conocimiento, un montón de cosas...», proclama.

Sin embargo, el entrenador señala al «proteccionismo» de los padres como una de las mayores trabas. «El principal ‘problema’ radica en los padres, parece que tienen miedo a mostrar que su hijo tiene discapacidad, pero yo sé que pueden integrarse y jugar como cualquier otro».

Con la selección extremeña, acostumbrada a éxitos en años anteriores, ha vivido una primera temporada de transición, con muchos jugadores nuevos. «Ahora estamos introduciendo nuevos futbolistas, ya que los antiguos se han marchado a otros equipos para poder competir». El combinado regional de PC está abierto a todos aquellos que quiera incorporarse a la plantilla; los entrenamientos para la temporada 2019-2020 comenzarán en el mes de septiembre, con la previsión de que el equipo esté totalmente formado para entonces.

Un sistema pionero

«Actúo en función de las características de los jugadores que tengo. La dificultad a la hora de entrenar a chicos con discapacidad es que muchos no han tenido la vivencia de jugar a fútbol base, debemos empezar desde el principio», confiesa Gamonales. Debido a la dificultad a la hora de concentrar a los jugadores, que provienen de distintos puntos de la región, la selección solo entrena una vez al mes, de viernes a domingo,

Además de sus conocimientos sobre deporte para personas con discapacidad, lo que más llamó la atención a la selección española fue cómo Gamonales había incorporado un avanzado sistema de monitorización de datos, el WIMU PRO, el mismo que utilizan equipos de la alta competición como el Barcelona. Se trata de un chaleco que lleva cada jugador durante el ejercicio físico, aportando datos que le permiten ser más preciso a la hora de entrenar. «Había un chico de la selección extremeña con parálisis al que le detectamos una alteración en el corazón gracias a la utilización de este dispositivo». Porque el deporte tiene que ir más allá.