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LA COLUMNA

El misterio de Pinilla

 

Reforma de los campos de fútbol Manuel Sánchez Delgado. - FRANCIS VILLEGAS

José María Ortiz José María Ortiz
04/11/2019

Es todo un misterio, sí, y por el tiempo que está pasando más propio de Jiménez del Oso que de Íker Jiménez.

En Cáceres hay un run run permanente, casi a la altura de lo realmente pesado, sobre cuándo se inicirán las obras de la llamada Ciudad del Fútbol, que en realidad serán (¿o serían?) una ampliación de los actuales campos de Pinilla, en su denominación formal Manuel Sánchez Delgado.

«Lo único que sé que es cierto es que nos hace mucha falta porque tenemos demasiados equipos para tan pocos campos», me decía ayer un destacado dirigente del fútbol local. Otros me insisten (como si yo fuera político para solucionar el problema, craso error, pero en el fondo los entiendo) que hay que clamar ya ante este paso inerte del tiempo. «Esto sigue igual; aquí no se ha hecho nada. Estamos ya hartos; muy hartos».

¿Hay algo detrás que está demorando más de lo normal las obras? Y es que, efectivamente, el dinero está: casi tres millones de euros de inversión, lo cual no es moco de pavo, y lo único que se sabe, a ciencia cierta, es que la empresa adjudicataria hizo unas catas «hace ya dos meses». Nada más.

Me temo que, como en tantas ocasiones, el verdadero problema radica en la lentitud de la administración, tan rápida en la sanción y tan tortuga en la gestión real, esto es, la que interesa al ciudadano de a pie.

Que Cáceres necesita campos de fútbol para la base (y para su club más histórico, pero eso es ya otro tema no menos crónico) es una evidencia tan nítida que a mí, como cacereño, me sigue rechinando. Yo mismo y mi equipo en la cantera del CPC, ay la edad, inauguramos Pinilla. No eran aún los 80. Pues miren: desde entonces no se ha hecho un solo campo de fútbol en la ciudad. Triste, tristísimo, para un Cáceres que languidece en materia de infraestructuras deportivas. Qué pena.