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FÚTBOL 3 EL cambio en la gestión del decano extremeño

Los retos de Ordóñez

El Cacereño inicia una nueva etapa de su centenaria historia con muchos objetivos por alcanzar

 

Los jugadores del Cacereño celebran un gol durante un partido en el Príncipe Felipe. - ANTONIO MARTÍN

Nueva etapa, pero viejos objetivos en el Cacereño. El centenario club inicia una nueva andadura de la mano de Carlos Ordónez, presidente del consejo de administración desde el miércoles y dueño del mayor paquete accionarial de la entidad, un proceso este último que aún debe cerrarse. Ante sí tiene el empresario cacereño una serie de retos, ninguno nuevo, ninguno resuelto en anteriores etapas. El más urgente es el deportivo, el ascenso a Segunda División B, pero los demás son igual o más importantes para asentar a una entidad acostumbrada a vivir al borde del abismo.

El ascenso a Segunda B

Es el más inmediato, el más urgente. Sobre él pueden pivotar muchos de los otros objetivos. De momento, el equipo está clasificado para el playoff, aunque deberá encarar el ascenso por el camino largo: tres eliminatorias. Así consiguió su último ascenso, en el 2009, cuando la familia Martínez Buzo-Doblas no llevaba aún un año al frente de la entidad. La plantilla se ha marcado el objetivo de ser segundos, lo que les permitiría enfrentarse a un cuarto clasificado en la primera eliminatoria y jugar la vuelta en su campo. En el resto de las eliminatorias, de seguir, será la fortuna la que dicte la clasificación del rival. En ese camino por asegurar la segunda posición el Cacereño visita mañana al ya descendido Valdelacalzada. Su único rival en esa pelea, el Moralo (dos puntos menos) se mide el domingo a otro equipo que ya ha bajado, el Castuera.

Sanear la economía

Si importante es ascender, más lo es tener una economía saneada que permita afrontar con garantías el futuro, independientemente de la categoría en la que esté el equipo. El retraso en los pagos a los jugadores por la falta de liquidez puede ser una de las causas que ha llevado al equipo a despedirse del campeonato y tener que conformarse con luchar por la segunda plaza. Mayo arrancó con el club debiendo tres mensualidades a los jugadores. Se abonó una (febrero) a principios de mes y otra (marzo) debía pagarse justo ahora, según avanzó Luis Puebla la pasada semana. La economía del Cacereño casi nunca ha sido demasiado buena. La falta de liquidez ha sido una constante en los últimos ejercicios, aunque de una forma u otra siempre se ha sacado adelante. Según el director general, la deuda actual del club, que se ha reducido en medio millón en año y medio (dice Puebla), es mínima, un buen punto de partida para crecer.

El estadio

El Príncipe Felipe ha sido uno de los grandes quebraderos de cabeza de los anteriores gestores del Cacereño, los Martínez Buzo-Doblas. Propiedad del club, se ha convertido en un lastre por el coste de mantenimiento. Carlos Ordóñez ya se ha encargado de uno de los principales problemas del recinto, el césped, más que aceptable con los arreglos realizados por su cuenta. Pero no es más que un parche. El terreno de juego necesitaría un recambio integral, algo difícil de abordar por su elevado coste. Otro problema es la iluminación. En el 2013 se cayó una de las torretas y aún no se ha repuesto, lo que impide jugar con iluminación artificial.

Reenganchar a la afición

La media de asistencia a los últimos partidos, con datos oficiales facilitados por el club, está entre 400 y 500 espectadores al Príncipe Felipe. Números realmente paupérrimos para un equipo de una ciudad de casi 100.000 habitantes. La desconexión de la entidad con la ciudad y sus aficionados no es nueva, pero se ha acentuado en las últimas temporadas y es otro de los grandes retos que debe abordar Ordóñez. Él mismo lo señalaba entre sus prioridades en una reciente entrevista a este diario: «Para mí lo más urgente es recuperar la ilusión perdida de todos los cacereños». El ascenso a Segunda B puede ayudar a recuperar seguidores, pero no será la solución definitiva. Reenganchar a la gente necesitará de muchos más factores.

Cantera

Convertirse en el equipo de la ciudad, ese en el que quieren jugar todos los niños, debe ser el objetivo del CPC. Gestionada por la Fundación Cacereño, el reto de Ordóñez es convertir la cantera en un semillero de jugadores que algún día puedan llegar al primer equipo. Y para ello deben competir en la máxima división de cada categoría. Esta temporada, el juvenil de Liga Nacional, ha acabado último, descendiendo a Primera División Extremeña.

El centenario

Una camiseta que no se puede utilizar en partido oficial y una mascota, Dragoncito, son hasta ahora los únicos movimientos para celebrar el centenario del Cacereño. Luis Jaime Puebla, miembro del nuevo consejo de administración y también director general, ha anunciado un partido para conmemorar los cien años y también la recuperación del Trofeo Cáceres Patrimonio de la Humanidad, aunque sin concretar nada más, algo que dijo se haría a partir de ahora. La efeméride merece una buena celebración para ser recordada.

   
3 Comentarios
03

Por Estuvimos Estamos y Estaremos 15:25 - 10.05.2019

Si levantas el culo de tribuna,y escuchas a tó el campo,quizás hasta impliques a más gente.,barrios como el mío,colégios.. (No descubro nada,lo hicieron Palero ( Capitán ) y Aarón,otro gran tipo. Eso era implicación,se notaba. Afición ,jugadores cuerpo técnico y TÚ.Lo dicho,levanta el jopo de tribuna y verás lo que es implicación Salud Y P.13

02

Por Dardillo72 15:10 - 10.05.2019

A la gente hay que motivarla. Y nos guste o no el Cacereño no ilusiona a nadie, salvo a los incondicionales. Asi que lo único que pido es que haya una gestión seria y que el equipo esté como no ha estado nunca: con las cuentas al día y sin impagos. Empezando por ahí quizá algún día en lo deportivo podamos aspirar a ser un equipo que la gente ponga en el mapa.

01

Por cruceño 14:45 - 10.05.2019

se quiere un equipo en segunda b,pero con 500 personas,poco lejos se va,se critica a todos los que han puesto dinero de su bolsillo,pero la realidad,sabemos cual es,no hay aficionados,o apego a este club