El ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha culminado esta madrugada (hora española) su segunda visita a La Habana con una entrevista de casi tres horas con el presidente cubano, general Raúl Castro, y ha proclamado que ha cumplido "todos los objetivos" del viaje.

"Se han normalizado todos los aspectos que quedaban todavía por cerrar de una relación intensa bilateral", ha dicho Moratinos a la prensa tras reunirse con Castro y antes de una cena de despedida a su colega cubano, Bruno Rodríguez, en la residencia del embajador español en la isla, Manuel Cacho.

2.000 MILLONES DE DÓLARES

Según el ministro, la normalización incluyó conversaciones sobre derechos humanos, la deuda con España, que asciende a 2.000 millones de dólares, otros 300 millones que debe La Habana a empresarios españoles e incluso la reciente retirada de Cuba de los agentes de la inteligencia española.

"Hay normalización en todos los sentidos", dijo Moratinos, sin dar más detalles, cuando le han preguntado si volverá a tener la embajada de España en la isla agregados del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

VIAJE DE ZAPATERO

Sobre el viaje a Cuba del presidente del Gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que Moratinos anunció hace un año para el 2009, ha dicho hoy que "se ha comentado y hay interés" del general Castro en reunirse con él.

"Esa visita sigue en pie", ha dicho Moratinos, pero ha agregado que, en vista de la presidencia española de la Unión Europea (UE) durante el primer semestre del 2010, habrá que evaluar si se puede realizar en el segundo semestre o después.

EXCLUIDA LA DISIDENCIA INTERNA

De su negativa a reunirse con representantes de la disidencia interna cubana, ha dicho que "España tiene una vocación clara de defensa de los derechos humanos, pero buscando resultados", y que ha hablado de ello con Castro y su canciller.

"No he venido a Cuba a reunirme con un sector de la sociedad cubana en particular -ha agregado-. He venido aquí para reforzar las relaciones bilaterales (...) que beneficien el proceso de reformas que está llevando Cuba".

"Son los propios cubanos los que tienen que dictar cuál es la manera de llevar sus asuntos políticos", ha dicho Moratinos, cuya cita con Raúl Castro se confirmó poco antes de concretarse en el Palacio de las Convenciones de La Habana.