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ENTREVISTA JORGE FERNANDEZ DIAZ, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes

"Reencontrar a Dios ha dado sentido a mi vida"

  •  El número dos del vicepresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se atreve a desnudar s
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    'Reencontrar a Dios ha dado sentido a mi vida' - Foto:ARCHIVO / JUAN MANUEL PRATS

    SALOME GARCIA MADRIDSALOME GARCIA MADRID 07/12/2002

    Pertenece al Opus Dei?

    --La espiritualidad del Opus, que significa cumplir como católico con coherencia sin alejarse del mundo y creer que el trabajo es una manera de santificarse, la encuentro muy actual y sintoniza muy bien con mi pensamiento. Es un camino muy válido para un católico de hoy. Tengo simpatía y afinidad con la Obra.

    O sea, que sí.

    --Sólo digo que la espiritualidad de la Obra me es muy afín y me identifico mucho con ella.

    ¿Por qué rodea tanto misterio al Opus?

    --Eso forma parte de prejuicios y estereotipos del pasado y de personas que tienen una mente estrecha. Hay mucho desconocimiento.

    ¿Qué influencia tiene el Opus en el Gobierno?

    --No creo que influya en ningún sitio, porque la Obra no actúa como institución. Desde el Gobierno afirmo que esa influencia no existe.

    ¿Siempre ha tenido este sentimiento religioso tan profundo?

    --A lo largo de la vida, uno pasa por etapas y vivencias. En mi vida hay un antes y un después. El antes lo he vivido muy alejado de la fe y de la práctica religiosa; y hay un momento en el que me he encontrado conmigo mismo, en la medida que encontrarse con Dios es encontrarte contigo mismo. Para mí es un antes y un después.

    Cuéntemelo.

    --He vivido un proceso particular de conversión. Paulatino. Empezó hace unos años. Pasé de ser un católico que no se acordaba de Dios, a reencontrarme con él.

    ¿El reencuentro le ha mejorado?

    --Interiormente sí. Me siento mejor. La fe ha dado un nuevo sentido a mi vida. Hasta he llegado a hallar sentido al dolor.

    ¿Está más cerca de los obispos catalanes o de la Conferencia Episcopal respecto a la última pastoral?

    --Rechazo la contraposición entre obispos catalanes y Conferencia Episcopal.

    Pues la pastoral no obtuvo un apoyo unánime.

    --La Conferencia ha elaborado una instrucción pastoral que tiene un valor moral indiscutible porque hace un juicio moral rotundo contra el terrorismo y las causas que lo motivan y contra el nacionalismo idolátrico y totalitario.

    Que ha molestado a algunos nacionalistas.

    --Nadie que sea nacionalista democrático puede sentirse perturbado por ese documento, en mi opinión. Cualquier demócrata, con independencia incluso de que sea o no creyente, puede compartir ampliamente el documento.

    ¿Ser nacionalista es pecado?

    --No. Puede serlo ser nacionalista totalitario o idolátrico.

    Organiza cenas de políticos con el cardenal Rouco.

    --Esos encuentros nacieron a partir del año jubilar del 2000, cuando un nutrido y plural grupo de unos 90 políticos españoles acudimos a Roma para celebrar un encuentro ecuménico con el Papa. De aquel jubileo surgió la idea de mantener ese espíritu con cenas periódicas.

    ¿Es un éxito suyo la última reunión con Aznar?

    --No, por favor. No tengo nada que ver con eso. Es normal que los presidentes de la Conferencia Episcopal y del Gobierno se vean para organizar la visita del Papa a España.

    ¿Está la Iglesia donde quería el Gobierno?

    --Yo no represento a la Iglesia.

    Pero al Gobierno sí.

    --Vivimos en un régimen constitucional que define a España como Estado aconfesional, neutral religiosamente, que garantiza a los ciudadanos profesar su creencia religiosa o su increencia. Se ha practicado un juego maniqueo al decir que estamos en un Estado laico, que ha expulsado de la esfera pública a lo católico. Eso no es lo que dice la Constitución.

    ¿A no?

    --No. La Constitución define el Estado como neutral religiosamente, no laico. La laicidad es buena, pero el laicismo obliga a que nadie pueda exteriorizar sus creencias.