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TRES TRABAJADORES MUNICIPALES SE OCUPAN DE MIMAR DURANTE TODO EL AÑO PLANTAS Y FLORES

Losar, donde la jardinería se ha convertido en arte

Jesucristo, animales, la Corona Real y Calderón se suceden en un kilómetro

 

Figuras que se pueden ver en Losar. - Foto:FAUSTINO MARTIN

Aspecto que presentan los jardines en una de las avenidas losareñas. - Foto:FAUSTINO MARTIN

FAUSTINO MARTIN
26/05/2013

Losar de la Vera cuenta con múltiples atractivos para el viajero, relacionados con paisajes serranos y agua abundante en las gargantas de Vadillo y Cuartos. A esta extensa nómina de recursos hay que añadir los jardines, que se extienden a lo largo de casi un kilómetro, alegrando la vista al transeúnte.

El arte topiario salido de las tijeras que maneja, Juan Antonio Díaz Correas, ha llenado de esculturas vegetales los bien cuidados jardines municipales, en los que hay representados, ciervos, caballos, botijos y las respectivas coronas del Rey, Juan Carlos I, y la Reina, doña Sofía, "junto con un homenaje al jugador de baloncesto extremeño, José Luis Calderón, que ha triunfado en la NBA. También tenemos un muñeco con pesas... en total habrá unas sesenta figuras que destaquen". También hay botijos, dos cabras montesas, y pirámides, además de tener una imagen de Jesucristo protegida con una chapa e incrustada en un seto.

Díaz cuenta además en el equipo municipal de jardinería con dos trabajadores fijos, "y en determinadas épocas del año es contratada otra persona más".

Sin embargo el cuidado y preparación de los jardines de forma esmerada "fue iniciado en 1972, por el maestro Vicente", con el que estuvo Juan Antonio Díaz dos años, aprendiendo el oficio. "Ya llevo veintidós al frente de los jardines", recuerda.

La mañana, aunque pertenece al mes de mayo, no acaba de tirar del mercurio del termómetro para arriba, mientras el "oficial de primera", el popular jardinero de Losar, se empeña --sin dejar quietas las tijeras--, en que las esculturas vuelvan a recuperar la figura que los brotes de la primavera se empeñan en desdibujar a marchas forzadas.