+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

EL FUNDADOR DE TUENTI INICIO SU AVENTURA ESPAÑOLA EN EXTREMADURA.

El multimillonario que aprendió español en Cabeza del Buey

Sin este viaje a los 15 años, Zaryn Dentzel no se hubiera imaginado crear la red social Tuenti, que tiene más de 8 millones de usuarios.

 

Antonio y Puri, el matrimonio de Cabeza del Buey con el que vivió Zaryn. - Foto:CEDIDA

El fundador de Tuenti, Zaryn Dentzel, durante una conferencia en España. - Foto:CEDIDA

CARLOS RODRIGUEZCARLOS RODRIGUEZ 06/08/2010

El destino deja su rastro en cualquier esquina y este rincón se encuentra en la casa de Cabeza del Buey de Antonio y Puri. La relación entre Zaryn Dentzel, fundador y consejero delegado de Tuenti, con España tuvo sus primeros contactos en este pequeño pueblo.

Su visita cuando tenía 15 años a la villa extremeña de Cabeza del Buey fue el detonante a raiz del cual nació la idea de crear la red social Tuenti.

Era final de septiembre cuando le recibió la familia de Antonio Muñoz. Vino a través de una firma que traía a jóvenes americanos para que aprendieran el español, comenta Antonio, quien dice que le ha sorprendido la empresa que ha creado porque no se los esperaba. "Yo en esa época tenía un ordenador que era un Pentium", y con un programa se podía comunicar con su familia. Eso es lo que recuerda Antonio en la relación de Zaryn con el ordenador. "No podía nunca haber imaginado el éxito que ha conseguido".

Solía jugar al baloncesto y estar con los amigos que hizo rápidamente. Su otro gran hobby era practicar un deporte muy popular en Estados Unidos, el skate , pero que en el pueblo no podía hacerlo. Antonio afirma que él jamás hubiera descubierto el gen informático oculto de Zaryn Dentzel para crear esta plataforma social en internet.

Se adaptó bien a la cultura española, pero lo que peor llevaba era que el pueblo era muy pequeño y por ello, "se fue a los 5 meses cuando la idea prevista era de que estuviera un año con nosotros". "La inmensidad de la metrópoli de California de donde venía no tenía ninguna comparación con las dimensiones de Cabeza del Buey", recalca.

Era una persona con buen trato y se hizo amigo de unos chicos franceses y viajó a la ciudad gala de Lyon. Cuando regresó después de las vacaciones de Navidad, se fue de intercambio a la Costa del Sol. "Creo que se marchó a Marbella", recuerda.

Durante todos estos años que han pasado, Antonio no tiene constancia de que haya vuelto de visita por el pueblo.

Cuando la familia se enteró del éxito que había tenido con el proyecto de la red social Tuenti se sorprendió "gratamente". "Lo de la compra del 85% por parte de Telefónica por una cantidad de 70 millones me enteré gracias a un amigo que me lo dijo", asegura Antonio.

Actualmente Tuenti, fundada en 2006, cuenta con más de ocho millones de usuarios en todo el mundo y se define como una red "social", "local" y "móvil" a la que se accede por invitación, por lo que así se asegura la privacidad de los usuarios.

Esta adquisición no alterará el equipo directivo actual, liderado por Zaryn Dentzel, "clave de éxito de la operación para darle continuidad", según informó Telefónica. Esta red social es la que tiene más tráfico del país con más de 25.000 millones de páginas vistas.

Aunque no ha vuelto a tener ningún tipo de contacto con él, recuerda que sus hijos sí que han hablado con él a través de Tuenti. Lo que sí ha recibido son felicitaciones navideñas y unos caballos de decoración.

Su vida era como la de cualquier chico de su edad. Antonio le define como muy "sociable", lógico de una persona que ha creado una plataforma que ha interconectado más de 6 millones de usuarios solamente en España, rompiendo la barrera física de la distancia. Ahora en Tuenti hay cerca de 140 personas que contrasta con los 5 amigos que empezaron: Kenny Bentley, Félix Ruiz, Joaquín Ayuso, Adeyemi Ajao y Zaryn Dentzel.

El primer cartucho del sello azul de Tuenti se imprimió en una casa de Cabeza del Buey.