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Previsiones // los productores vaticinan una buena campaña con precios al alza

La producción de almendra se dispara un 180% en cinco años

La caída de la producción en California es el principal empuje para esta buena campaña. El almendro va ganando terreno en las explotaciones, que buscan diversificar cultivos

 

Una mano señala una almendra en el árbol. - EL PERIÓDICO

Marian Rosado Marian Rosado
28/07/2019

Tranquilidad entre los productores. Una sensación que es difícil encontrar en el campo extremeño, normalmente aquejado por los bajos precios y las condiciones climatológicas adversas, especialmente la sequía. El milagro lo ha conseguido un producto que se ha convertido en el inesperado comodín del agricultor: la almendra.

Del tradicional y minoritario secano al creciente regadío intensivo, el cultivo del almendro está en expansión en la región: «La previsión es que crezca», dice Juan Metidieri, presidente de Apag Asaja Extremadura.

Metidieri se muestra optimista sobre el crecimiento de este cultivo: «La demanda está tirando bastante y los nuevos almendros aún no están produciendo», explica.

Las previsiones y los precios de las últimas semanas apoyan su visión. Así, por ejemplo, en la Lonja de Murcia la pasada semana la variedad comuna con cáscara cotizó a 5,56 euros por kilo, con una subida de 10 céntimos; la largueta se pagó a 5,67 euros por kilo, con un incremento de 13 céntimos; y la marcona alcanzó los 6,54 euros por kilo. Mientras que en la Lonja de Albacete se registraron aumentos de 20 céntimos de euro en todas las variedades de almendra en el mercado, cuyos precios oscilaron entre los 5,55 euros de la comuna y los 7,45 de la ecológica.

Murcia y Albacete son, junto a Reus, las lonjas del país que marcan el precio, tal y como explica Juan Moreno, portavoz de COAG Extremadura: «Ha habido un aumento considerable del precio, es un síntoma de tranquilidad, especialmente antes de la recolección», dice.

Moreno detalla que la caída de la producción en California, prevista en un descenso del 5%, es motor impulsor de los precios. A esto se une las inclemencias meteorológicas en otras zonas productoras de España, que han rebajado también las estimaciones de producción y que benefician al agricultor extremeño.

Lo secunda Luis Cortés, secretario de La Unión Extremadura: «Hay dos tipos de cultivo en la almendra: en el Mediterráneo domina el secano y ahí ha bajado la producción, mientras que en Extremadura es más común el cultivo del almendro en intensivo y en regadío. Eso va unido al fallo de la producción en California», argumenta.

Además, añade que los precios suelen subir antes del inicio de la campaña, que comenzará en agosto.

«Lo cierto es que es uno de los pocos productos que están dando buenos resultados», dice Cortés. Pero también advierte, como no puede ser de otra manera, de que el crecimiento de este cultivo es a costa de otros, especialmente frutales: «La ciruela, que durante mucho tiempo ha sido la reina del cultivo en Extremadura, ha alcanzado poco tamaño y sufre unos precios de vergüenza», lamenta.

Es por eso que los tres dirigentes agrarios coinciden en que la almendra, junto al olivo extensivo, son los nuevos cultivos llamados a dominar el campo extremeño en las próximas campañas.

«Este otoño se van a arrancar más ciruelos y se van a poner almendros, hasta que se agoten en los viveros», asegura Cortés.

El líder de La Unión Extremadura también avisa sobre otra realidad que presenta el cultivo del almendro: la mecanización de la producción. Una ventaja para los agricultores pero una irremediable caída de la necesidad de mano de obra.

Hablan los agricultores

«Hay que ir mecanizándose 100% para que sea rentable», defiende Martín López. Este agricultor de La Zarza plantó sus primeros almendros hace cuatro años para sustituir al cultivo de frutales: «No daba rentabilidad», dice.

Este agricultor «de toda la vida» tiene ahora en la almendra y el olivo su apuesta por el futuro. De hecho, ya ha adquirido una máquina para pelar las almendras, ha sembrado nuevas hectáreas y tiene previsto crecer: «El año pasado la pipa se pagó a 5 euros/kilo, este año puede que se pague a más», asegura.

Además, defiende su comodidad: «Es un cultivo que no tienes que estar encima de él. Puede ser una buena alternativa de futuro», afirma López.

«Se trata de tener otro cultivo más. Como se suele decir, no poner todos los huevos en la misma cesta», argumenta Juan Luis Cintero, un agricultor de Miajadas que ha añadido la almendra a su producción de maíz, cereal y vacuno.

Cintero tiene previsto añadir más hectáreas a las 20 que ya tiene dedicadas al almendro: «Es un cultivo más mecanizado, igual que la aceituna», explica.

Aún así, Cintero es prudente en cuanto al futuro que pueda tener los almendrales: «No nos fiamos ya de nada, se pone este cultivo ahora porque funciona, pero veremos de aquí a unos años», dice. A este productor miajadeño le preocupa la «falta de regulación» en la expansión de este cultivo: «Se van a poner muchísimos. Entonces, esperemos que suba la demanda», dice.

Una solución la ofrece Francisco Torres, agricultor en Ribera del Fresno: «Tenemos margen para exportar, hay que saber vender, con un precio competitivo y con calidad», expone.

Torres es parte de Bioterra, una sociedad agraria de transformación establecida en Corte de Peleas y puntera en la venta de frutos secos.

Su padre ya producía almendras, con lo que ha sido espectador excepcional del crecimiento del cultivo en la región: «Hubo un boom, con un precio altísimo hace dos o tres años. Este año no es tan alto pero es aceptable y se presenta una buena cosecha», dice.

«Antes el almendro se ponía en tierras malas, o no tan buenas, y hoy se pone en buenas, en las que estaban reservadas para la vid y el olivo», explica.

A pesar de que él aún cultiva en secano, defiende la producción intensiva: «A mayor rendimiento, más rentable es el producto», argumenta.

La visión de este agricultor no se queda en el campo e insiste en que el secreto es transformar el producto y venderlo: «Bioterra abrió hace más de 25 años y exportamos a un montón de países. El consumo está creciendo en toda Europa y hay mercados, como Asia, que están por explotar», asegura.

«El tiempo dirá si nos equivocamos o no, pero es un valor añadido que se queda el agricultor», insiste.

Por el momento, Torres, que también se dedica a la vid y el olivo, plantará más almendros y piensa en mecanizar la recolección para ahorrarse días, ahora que incrementará el número de hectáreas.

Producción

Según el primer aforo de campaña de la Mesa Nacional de Frutos Secos, Extremadura producirá este año 2.795 toneladas de almendras grano, un 39,75% más que en 2018 y un 179% por encima de la media de los últimos cinco años.

La región es una de las comunidades autónomas donde se darán los mayores incrementos anuales, junto a las comunidades de La Rioja (400 toneladas, +60 %); Cataluña (6.533 toneladas, +43,17 %) y Andalucía (14.950 toneladas, +30 %).

En toda España, se producirán 62.568 toneladas, un 0,71 % más que el año pasado y un 18 % más que el último lustro.

Aragón, que sigue siendo la primera productora nacional, recortará un 10,12% su volumen, que se quedará en las 16.706 toneladas.

Si se compara la estimación de 2019 con la media del periodo de 2014 a 2018, Extremadura es la región que lidera la apuesta por el cultivo de la almendra (+179,50%), seguida de Cataluña (+60,76%), Andalucía (+28,15%) y la Comunidad Valenciana (+22,55%).

Un producto al alza

Tal y como indican los productores, el consumo de la almendra está en alza a nivel global.

Los probados beneficios de este fruto seco han hecho que viva un nuevo esplendor en el que está cada vez más demandado en los mercados.

Tanto es así, que organizaciones como la Federación Española del Corazón recomiendan su consumo.

Los expertos afirman que las las almendras son una fuente de nutrientes, contienen vitamina E, magnesio y aportan proteínas, fibra, grasas monosaturadas sanas, potasio, calcio, fósforo, hierro y zinc.

Todas estas propiedades hacen que ayuden a reducir los riesgos de sufrir enfermedades cardiacas y los niveles de colesterol y de azúcar en sangre. También mejoran la salud digestiva e intestinal, reducen el daño por oxidación y mejoran la memoria. Del mismo modo, aportan fibra y ayudan a cuidar la salud ósea. En mujeres embarazadas, ayudan al correcto desarrollo del feto. Y, además de todo esto, son claves en la producción de la dopamina, conocida como la ‘hormona de la felicidad’.

Felicidad que también reparte en el campo, donde se ha convertido en el nuevo flotador para el siempre difícil panorama de la agricultura.

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1 Comentario
01

Por LUGANI 13:19 - 28.07.2019

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^ _ ^ Quienes primero sufriran ese impácto de precios altos seran los turroneros de Castuera...^ _ ^