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CARRERA FRUSTRADA

¿Homicidio o enfermedad? Una década sin Brittanny Murphy

 

El viernes se cumplirán diez años de la muerte de Brittanny Murphy. -

NANDO SALVÁ
15/12/2019

Brittany Murphy iba camino de triunfar en Hollywood. Se había dado a conocer a lo grande gracias a la comedia de culto 'Fuera de onda' (1995), y recibió elogios por sus trabajos en 'Inocencia interrumpida' (1999), con Winona Ryder y Angelina Jolie, y '8 millas' (2002), al lado de Eminem. Protagonizó la comedia romántica 'Recién casados' (2003) junto a Ashton Kutcher, por entonces su novio, y formó parte del rutilante reparto de 'Sin City' (2005). Solo necesitaba el papel adecuado para convertirse en una gran estrella. En lugar de eso se convirtió, a los 32 años, en uno de los cadáveres más enigmáticos de la historia del cine. Este próximo viernes se cumplen 10 años de su muerte, aún envuelta de interrogantes.

El 20 de diciembre del 2009, en efecto, la actriz perdió el conocimiento en el baño del dormitorio de su mansión de Beverly Hills tras padecer durante días lo que parecía una intensa gripe; allí la encontraron su marido, Simon Monjack, y su madre, Sharon Murphy, que residía en la casa con la pareja. Tras ser trasladada al hospital, la joven falleció a causa de un paro cardiaco. Al día siguiente, la autopsia atribuyó la muerte a tres causas: neumonía aguda, anemia e intoxicación por consumo de medicamentos. No se detectaron drogas ilegales en su cuerpo.

La actriz, en la película 'Sin City', dirigida por Robert Rodríguez, Frank Miller y Quentin Tarantino.

Solo cinco meses después, Monjack fue hallado sin vida en el mismo dormitorio en el que había muerto su esposa, y por las mismas causas: neumonía y anemia; una investigación determinó que, durante las semanas previas, había dilapidado la fortuna de su esposa. 

Una unión tóxica
El marido de Murphy siempre había levantado sospechas entre las amistades de ella, tanto por el modo en que prácticamente la arrastró al altar apenas unos meses después de empezar su relación como por su misterioso currículum –aseguraba ser cineasta, pero apenas se le conocía carrera– y, sobre todo, por su sórdido historial de presuntos fraudes, desahucios y breves estancias entre rejas. 

Al parecer, con el tiempo Monjack había llegado a tomar por completo el control de la vida personal y profesional de la actriz. De entrada, imponía su propia opinión sobre los papeles que ella debía aceptar y, como consecuencia, ella habría dejado de recibir llamadas de sus agentes. Asimismo, la pareja nunca iba al médico; él temía que, si los 'paparazzi' los cazaban haciéndolo, la mala publicidad los dañaría profesionalmente.

La actriz, de morena en 'Cherry Falls', sobre un asesino matavírgenes.

Los tabloides afirmaron, además, que Monjack sufría una fuerte adicción a las drogas y que el problema había afectado gravemente a la actriz, abocándola al abuso de sustancias y, como consecuencia, a la anorexia y la depresión. Cuando murió la joven, en su mesita de noche había frascos vacíos de antiinflamatorios, antibióticos, antidepresivos, anticonvulsivos, analgésicos, pastillas para la ansiedad y medicamentos para la insuficiencia cardiaca.

Informe de laboratorio
El padre de Murphy, Angelo Bertolotti, desvió las sospechas hacia otro lado cuando, en el 2013, publicó un informe de laboratorio según el cual su hija podría haber muerto envenenada; en su pelo se habían encontrado restos de 10 metales pesados, entre ellos bario –usado en venenos para ratas–. Poco después, aseguró estar convencido de que su exesposa era la culpable de ambas muertes.

En su día, adujo, había presionado a su hija para que hiciera testamento y la convirtiera en única heredera, y lo había hecho justo después de saber que la pareja quería mudarse a Nueva York y tener un hijo. Asimismo, recordó que, tras la muerte de la actriz, su pasaporte, sus vestidos y hasta su ropa interior habían sido subastados por su madre. 

No es posible saber qué opina Sharon Murphy del tema; lleva años desaparecida del mapa. Tampoco se llegará a confirmar qué hay de cierto en los rumores que atribuyeron las muertes de la actriz y su marido a una infección causada por un moho detectado en su mansión, o en otra teoría según la cual la pareja habría sido asesinada nada menos que por el gobierno de EEUU. Es solo cuestión de tiempo que el misterio inspire una gran película –ya hay un telefilme sobre él–, y que Brittany Murphy obtenga tras su muerte el papel que le faltó en vida.