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PROBLEMAS ECONÓMICOS

El zapateado de Ernesto Neyra. De su matrimonio con Carmina a prisión por no pagar la pensión

Debe hacer una multa por el impago de la pensión alimenticia de sus tres hijos

 

El sevillano Ernesto Neyra. -

LUIS MIGUEL MARCO
14/08/2020

A Ernesto Neyra, en su época de gloria, a finales de los 90, le encantaba marcarse un zapateado delante de las cámaras de televisión. Eran los años de las escapadas a Marraquech con su esposa, la 'Divina' Carmina Ordóñez, los años de los excesos. Hoy, a los 58 años, está entre rejas, en la cárcel de Huelva, tras ser detenido en Matalascañas donde estaba con su actual pareja, de nombre Rocío, según adelantó 'Abc Sevilla'.

Estaba reclamado por la justicia. El motivo, según detallaba ayer su exmujer, Lely Céspedes, por teléfono en 'Salvame' "no hacer frente a la multa impuesta por todo el dinero que nos debe en concepto de pensión de nuestros tres hijos. He hecho todo lo posible para evitar esto, he tenido mucha paciencia y la sigo teniendo

Según comentó en el programa de Telecinco Antonio David Flores, que estuvo con Ernesto Neyra en un hotel de Matalascañas antes de la detención: "Tenía que pagar 9.000 euros por impago de la pensión a sus hijos con una multa de 1.800 euros. El abogado lo recurrió hasta en cuatro ocasiones y, tras no admitirse, se inició el trámite pero ni él ni su abogado tenían conocimiento de que estuviera en busca y captura".

Neyra, que se encuentra en un módulo de cuarentera habilitado para que los presos que ingresen queden aislado y se eviten los contagios, podría salir de la cárcel en 10 o 15 días a lo sumo si es capaz de presentar la fianza que cubra el pago de su deuda. No tiene que ser dinero en efectivo, ya que Neyra, o alguien cercano, podría presentar como aval un coche o un piso para pagar. Según se comentó en 'Sálvame', Neyra estaba "absolutamente tranquilo" cuando ingresó en prisión. "Se lo podría imaginar. Debía mucho dinero y debía saber que le podían detener en cualquier momento.

La figura del bailarín Ernesto Neyra llegó a la vida pública de la mano de Carmina Ordóñez, la madre de Franscisco y Cayetano Rivera. Se casaron en 1997 y su divorcio llegó solo dos años después. Todo estalló cuando Carmina, en un programa de televisión en directo y sin haberlo consultado con sus representantes, acusó públicamente al artista de haberla maltratado física y psicológicamente. A su relato añadió, además, una fotografía con el ojo amoratado. Además de en los platós, Ordóñez también lo denunció en los juzgados.

El juez desestimó la demanda de Carmina porque los malos tratos "no se denunciaron en su momento". Pero la sombra del maltrato volvió a planear sobre la figura del sevillano cuando su segunda esposa, la exmodelo Lely Céspedes, que pasó por 'Supervivientes', lo acusó y denunció exactamente por lo mismo. En esta última ocasión salió absuelto. "Tuve que irme a México para ganarme la vida. Mi madre, que ya ha muerto, sufrió mucho con las acusaciones", confesaba Ernesto Neyra en una de sus últimas entrevistas a 'El Español'.

En los últimos años, Neyra, que pasó por el concurso de Telecino 'Esta cocina es un infierno' se encontraba "buscándose la vida para pagar la manutención de sus niños y su hipoteca". Hace cuatro o cinco años era director comercial de un aceite de oliva de Jaén y también se encargaba del área de asesoramiento de rehabilitación de edificios en materia de energía. Según explicó Antonio David, "económicamente la cosa iba muy bien". El tema continuará, seguramente en los platós de Telecino.