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ECUADOR

Fin a 12 días de protestas tras un acuerdo con el movimiento indígena

 

Abel Gilbert BUENOS AIRES
15/10/2019

El Gobierno y el movimiento indígena ecuatorianos llegaron finalmente a un acuerdo para derogar el decreto 883, que eliminó el subsidio a los combustibles y provocó 12 días de protestas que dejaron al menos cinco muertos, numerosos heridos y casi mil detenidos. La conflictividad fue tan elevada que el presidente del país, Lenín Moreno, decretó el estado de excepción y el toque de queda.

Las negociaciones que propiciaron la ONU y la Iglesia llegaron a buen puerto cuando pocos confiaban en ese desenlace. En la noche del domingo se sentaron alrededor de una misma mesa Moreno, su equipo y representantes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie). Después de horas de conversaciones, el mandatario aceptó dejar sin efecto la medida que había encendido la mecha al habilitar alzas del precio de los combustibles de hasta el 100%.

La moneda de cambio aceptada por la Conaie es que las autoridades elaborarán nuevas disposiciones con el objetivo de proteger de los efectos del ajuste a los sectores sociales más desfavorecidos. Pero queda una discrepancia latente: el proyecto de reforma laboral pactado con el FMI que habilita la reducción de salarios y vacaciones para los empleados públicos.

Se rompió el rígido silencio del toque de queda en la capital. Miles de personas salieron a las calles a festejar el entendimiento. «¡El pueblo unido jamás será vencido!», gritaron las comunidades originarias al compás de tambores.

Para la Conaie es una «victoria de la lucha popular» pero advirtió de que «esto no termina hasta que el acuerdo se concrete». Hasta el momento, reconoció, la mesa técnica funciona de «manera eficaz».

El presidente se sintió ganador porque en las horas más álgidas del conflicto debió abandonar Quito y mudarse a la ciudad costera de Guayaquil, a 500 kilómetros. «Una solución para el país», dijo. Y sostuvo que se ha frenado «el golpe correísta y la impunidad».