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CITA CON LAS URNAS

La fragmentación de partidos marca las elecciones legislativas en Túnez

Los tunecinos eligen a su Parlamento en medio de un clima de desafección política

 

Salwa Karoui, esposa de un candidato a las presidenciales encarcelado, deposita su voto en Túnez. - RIADH DRIDI (AP)

BEATRIZ MESA
06/10/2019

Los tunecinos han vuelto a las urnas tras un largo proceso democrático que comenzó en la primera vuelta de las presidenciales el pasado 15 de septiembre y finalizará el próximo domingo con la elección de un nuevo presidente de la República. Ayer, los tunecinos votaron tímidamente en unos comicios legislativos para elegir a los 217 diputados que conformarán el Parlamento. Una tarea difícil ocho años después de la Revolución de los Jazmines que desintegró el régimen represor de Ben Alí. La dificultad reside principalmente en la balcanización en formaciones, coaliciones y candidatos independientes que han roto con la polaridad entre liberales e islamistas, que se someten a un examen electoral en mitad de un clima desilusión general. 

La desafección política, agravada por las malas condiciones de vida, se sintió desde la primera hora de ayer en los colegios electorales. Los votantes llegaban a cuentagotas a las urnas con el sentimiento constreñido por una dramática realidad económica: el dinar, la moneda local, ha caído en picado; el desempleo se ha disparado, en especial, entre los jóvenes; la ausencia de la industria local que permita el despegue de Túnez, limitando su economía nacional a las exportaciones e importaciones y, por último, la asfixia provocada por las medidas impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

 "¿CUÁL HA SIDO VUESTRA REVOLUCIÓN"

Entonces, «¿cuál ha sido nuestra revolución?», se preguntan los más pesimistas que castigaron a las élites políticas de Túnez absteniéndose. En las regiones «rebeldes» de la Revolución, Kasserine, Gafsa o Sidi Bouzid, apenas se alcanzó el 20% de participación.  

Frente a esta posición desalentadora, surgieron voces más positivas que entienden el proceso revolucionario como un largo periodo de transición que necesita tiempo después de más de dos décadas de dictadura. Y resaltan la construcción de las primeras bases de una cultura política con elecciones libres y transparentes.

«Precisamente la continuidad de los problemas sociales y económicos ha hecho que jóvenes como yo decidan votar en favor de candidatos independientes dispuestos a romper los acuerdos con Francia desde la independencia de este país», aseguró a Riad Aissaoui, miembro de la asociación Mourakiboun, con categoría de observadora electoral.

A la espera de resultados definitivos, los sondeos a pie de urna colocaban en primeras posiciones a los islamistas de Ennahda, la reciente formación del hombre de negocios Nabil Karoui en prisión preventiva por blanqueo de dinero y candidato para la segunda vuelta de las presidenciales y las nuevas coaliciones independientes que respaldan al otro rival de las elecciones del próximo domingo, el profesor universitario Kaïs Said.